jueves, 31 de julio de 2014

Cap. 52° (Nunca Deje de Amarte)


Rep1: ¿Manuel? ¡Es el hijo de Carina! (Escuché)

Rep2: ¿Sucedió algo?

Rep3: ¿Está todo bien? (Me acorralaron)

M: ¡Callate carajo! (Me cansé) Mi amor…

Susurré al verla abrirme la puerta. Ella volvió, está bien… Ella está en casa.

~~~

*Narra Jazmín*

Cuando terminé de tomar mates, me puse a mirar la tele, y noté como la reportera hablaba.

Rep1: Ella salió bastante angustiada, no dijo casi nada, conocemos el perfil de Zampini. (Se escucharon gritos detrás) Me están diciendo que el hijo de Carina llegó corriendo.

La cámara enfocaba la casa y de pronto veo como era Manuel el que se acercaba y presionaba el timbre que escuché.

J: Mi amor…

Murmuré viendo cómo se acercaba a la puerta y esperaba que abriera. Corrí tomando las llaves demás y abrí la puerta.

M: ¡Callate carajo! (Le gruñó a una persona) Mi amor…

Murmuró él viendo como abría la puerta. Él se desquitó de la puerta en segundos al instante en el que todos los flashes daban en mi cara, Manuel me aferró en sus brazos y sentí una paz increíble, algo que presionaba dentro mío ya no estaba, esa cosa que se me hacía en el estómago desapareció en el segundo que él me tomo en sus brazos.

Me separó de él y me miró a los ojos. Sus ojos llorosos y su mirada algo verdosa se encontró con mis ojos verdes. Sus ojos se ensancharon con alivio y noté como cerraba mis ojos para sentir sus labios sobre los míos. Esto es lo que necesitaba. Un auto frenó con fuerza y se escuchó las puertas del auto cerrándose. La gente se hizo a un lado y ella apareció ante mí.

Las dos nos desafiamos con la mirada, ella sus ojos hermosos color caramelo de miel, hacía cuanto que no los veía. Sombras obscuras recorrían alrededor de sus ojos, estaba cansada. Ella me estuvo esperando, ella estaba preocupada… Un minuto, quizá dos… Corrió hacia mí y sentí como yo corría hacia ella.

C: No vuelvas a irte más… (Sentí como su voz comenzaba a quebrarse) Por favor, no vuelvas a irte nunca…

J: Lo lamento mucho mamá, los siento, perdóname por favor…

Le pedí. Ella sintió presionándome contra su pecho y besando mi frente.

C: Yo lo lamento mucho. Perdóname vos a mí... (Negué) ¿No me perdonas?

J: Nada que perdonarte, nunca dejé de amarte… (Sonrió)

C: Por dios casi muero… (Suspiró con alivio)

J: Te amo. (Ella asintió viéndome)

C: Yo también te amo amor.

El sonido de la frenada se escuchó nuevamente y esta vez era mi Papá quien llegaba con ansias.

S: ¡Dios! (Dijo llegando y corriendo hacia mí) ¿Dónde te fuiste, en donde estabas carajo? (Me regañó mientras sus ojos se humedecían y me abrazaba con fuerza)

J: Lo lamento mucho, perdón…

Tanta la emoción y el impacto de que todo se produjo tan rápido que sentí como mi vista se ensombrecía una vez más… ¿Otra vez? Mis ojos se cerraron y no escuché más que gritos y mi nombre.

~~~

Me desperté y ese asqueroso olor a hospital se apoderó de mis fosas nasales. Abrí mis ojos acomodándome a la luz y Manuel fue lo primero en mi vista.
M: Hola. (Sonrió acercándose a mí y ahí vi


CONTINUARÁ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario