Rep1: ¿Manuel? ¡Es el hijo
de Carina! (Escuché)
Rep2: ¿Sucedió algo?
Rep3: ¿Está todo bien? (Me acorralaron)
M: ¡Callate carajo! (Me
cansé) Mi amor…
Susurré al verla abrirme la
puerta. Ella volvió, está bien… Ella está en casa.
~~~
*Narra
Jazmín*
Cuando terminé de tomar
mates, me puse a mirar la tele, y noté como la reportera hablaba.
Rep1: Ella salió bastante
angustiada, no dijo casi nada, conocemos el perfil de Zampini. (Se escucharon
gritos detrás) Me están diciendo que el hijo de Carina llegó corriendo.
La cámara enfocaba la casa y
de pronto veo como era Manuel el que se acercaba y presionaba el timbre que
escuché.
J: Mi amor…
Murmuré viendo cómo se
acercaba a la puerta y esperaba que abriera. Corrí tomando las llaves demás y
abrí la puerta.
M: ¡Callate carajo! (Le
gruñó a una persona) Mi amor…
Murmuró él viendo como abría
la puerta. Él se desquitó de la puerta en segundos al instante en el que todos
los flashes daban en mi cara, Manuel me aferró en sus brazos y sentí una paz
increíble, algo que presionaba dentro mío ya no estaba, esa cosa que se me
hacía en el estómago desapareció en el segundo que él me tomo en sus brazos.
Me separó de él y me miró a
los ojos. Sus ojos llorosos y su mirada algo verdosa se encontró con mis ojos
verdes. Sus ojos se ensancharon con alivio y noté como cerraba mis ojos para
sentir sus labios sobre los míos. Esto es lo que necesitaba. Un auto frenó con
fuerza y se escuchó las puertas del auto cerrándose. La gente se hizo a un lado
y ella apareció ante mí.
Las dos nos desafiamos con
la mirada, ella sus ojos hermosos color caramelo de miel, hacía cuanto que no
los veía. Sombras obscuras recorrían alrededor de sus ojos, estaba cansada.
Ella me estuvo esperando, ella estaba preocupada… Un minuto, quizá dos… Corrió
hacia mí y sentí como yo corría hacia ella.
C: No vuelvas a irte más…
(Sentí como su voz comenzaba a quebrarse) Por favor, no vuelvas a irte nunca…
J: Lo lamento mucho mamá,
los siento, perdóname por favor…
Le pedí. Ella sintió
presionándome contra su pecho y besando mi frente.
C: Yo lo lamento mucho. Perdóname
vos a mí... (Negué) ¿No me perdonas?
J: Nada que perdonarte, nunca
dejé de amarte… (Sonrió)
C: Por dios casi muero…
(Suspiró con alivio)
J: Te amo. (Ella asintió
viéndome)
C: Yo también te amo amor.
El sonido de la frenada se
escuchó nuevamente y esta vez era mi Papá quien llegaba con ansias.
S: ¡Dios! (Dijo llegando y
corriendo hacia mí) ¿Dónde te fuiste, en donde estabas carajo? (Me regañó
mientras sus ojos se humedecían y me abrazaba con fuerza)
J: Lo lamento mucho, perdón…
Tanta la emoción y el
impacto de que todo se produjo tan rápido que sentí como mi vista se
ensombrecía una vez más… ¿Otra vez? Mis ojos se cerraron y no escuché más que
gritos y mi nombre.
~~~
Me desperté y ese asqueroso
olor a hospital se apoderó de mis fosas nasales. Abrí mis ojos acomodándome a
la luz y Manuel fue lo primero en mi vista.
M: Hola. (Sonrió
acercándose a mí y ahí vi CONTINUARÁ...
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