viernes, 1 de agosto de 2014

Cap. 53° (Volviendo a Empezar)

Abrí mis ojos acomodándome a la luz y Manuel fue lo primero en mi vista.
M: Hola. (Sonrió acercándose a mí y ahí vi que Mamá estaba mi lado y Papá junto a ella)
J: Hola… (Sonreí)
C: ¿Cómo te sentís?
S: ¿Estas bien?
J: Si, estoy bien. (Aseguré) ¿Qué pasó?
M: ¿No lo recordas?
Terminó de decirlo y la situación pasada se acercó a mi cabeza. Los flashes, los gritos, el llanto…
J: Creo que ya me acordé. (Mis ojos comenzaron a cargarse) Perdón…
C: No… (Me tranquilizó ella) No, no mi amor tranquila, todo va a estar bien.
S: Solo fue un susto.
M: Nada de qué preocuparse ¿Si?
J: ¿Qué me están ocultando? (Pregunté y ellos callaron) ¿Qué…? (Miré a Manuel quien cerró los ojos con frustración. Limpié mi nariz y mamá comenzó a llorar)
S: Estas embarazada.
J: ¿Qué? (Dije y miré a Manuel quien me miró)
M: Perdoname… (Suplicó)
J: No, no… Si a mí me vino no… No puede ser… (Lloré y acaricié mi vientre ¿Un hijo? ¡Eso es mucho por dios!)
C: Yo voy a ayudarte…
J: ¡Tenías razón! Esto es una mierda… (Me lamenté) Vayansé… (Llorisqueé)
S: Pero hija… (Pidió mi papá)
J: Por favor… (Pedí con tranquilidad)
M: Vamos a poder superar esto, los dos juntos como todo este tiempo amor… (Decía preocupado)
J: Andate por favor. (Le pedí a él especialmente. No puede ser, él… Él y yo… Un hijo es mucho) ¡QUE SE VAYAN! (Me exalté y todos salieron) No es justo… (Me quejé viendo como salían los tres) Un hijo no es justo… ¡Solo a mí me pasan estas cosas!
Me quejé golpeando ambos lados de la cama. Un hijo ni más ni menos señores… ¡Que castigo! No si yo estoy recontra castigada a pasar una vida de mierda…
*Narra Manuel*
Salimos de la habitación y mamá me quiso abrazar, la separe…
M: ¿Por qué todo se nos complica para nosotros eh? ¿Qué hicimos mal? (Ella negó)
C: Son solo situaciones Manu, ya van a pasar… (Dijo acariciando su pancita. Me acerqué a ella y presioné mi mano sobre su vientre, ella gimió sonriendo) Se mueve… Siempre se mueve para vos… (Sonreí)
S: Ponete bien Manu, son cosas que pasan… Solo, hay que cuidarla, cuidar de ella de su bienestar, de que ella se sienta bien con nosotros. (Aseguró Sebas y asentí)
M: Aún no puedo creer que vaya a tener uno así…
C: Ni yo. (Murmuró preocupada)
M: Voy a seguir estudiando…
C: ¡Más vale! (Aseguró) Sebastián y yo mantendremos a nuestra loca familia, pero ambos van a seguir estudiando. Como sea… (Murmuró)
S: Todo va a estar bien…
C: ¿Y los nenes? (Preguntó preocupada)
S: Están en lo de mi hermana, esta noche me los trae, Ivana laburaba y… (Ella asintió)
M: ¡Doctora! (Dije viéndola ingresar en la habitación e Jaz) ¿Y?
Dra: Necesito hablar con la paciente… (Asentimos e ingresó)
M: ¡Mierda, mierda, mierda! (Me quejé agachándome sobre la pared, esto era todo tan difícil)
S: Tranquilo Manu… No te preocupes.
M: No es tan fácil tener un hijo a mi edad… (Le aseguré y él sonrió)
C: Pero ¿Te imaginas lo que es tener un hijo a los veintidós? Porque así fue lo mío… (Sonrió) Es un tema, lo se… Pero yo estoy para ustedes…
S: ¡Estamos para ustedes! Todo va a ser diferente… (Sonrió junto a ella)
M: Gracias… (Suspiré y ellos me abrazaron)
C: Siempre vamos a estar para ustedes.
S: siempre que nos necesiten… ¡Ahí vamos a estar!
~~~
Luego de unos diez minutos, la Doctora salió de la habitación y se dirigió hacia mamá.
Dra: Señora Zampini, su hija no está embarazada ¿Quién dijo eso? (Ella, ella… ¿no está?)
C: ¿Co-cómo qué no? (Preguntó asombrada e interesada)
Dra: No, no. ¿Entro algún Doctor acá? (Todos asentimos) Si, se habrá equivocado, pero no. Ella no es la paciente embarazada. Lamento la confusión. Mis disculpas.
S: Gracias a dios. (Suspiró)
M: Bien…
Suspiré e ingresé a la habitación al ver que mamá también se aliviaba un poco. Jazmín estaba sentada como un indio mirando hacia la ventana, estaba muy linda la noche…
J: ¿Manu sos vos? (Preguntó sin darse vuelta)
M: Si amor, soy yo. (Asintió)
J: Lamento haberte echado es que no quería que… (Negué acercándome a ella e interrumpiéndola con un pequeño beso)
M: Tranquila… (Sonreí, ella me respondió igual) Todo está bien ¿O no? (Asintió) ¿La doctora te dijo lo que pasó? (Asintió nuevamente) ¿No es un alivio?
J: Si, sí que lo es. (Me acercó a ella) ¿Me das un beso… de esos que casi no te dejan aire para respirar? (Se ruborizó mientras le sonreí asintiendo) Pero antes ¿me decís la hora? (Asentí mirando mi teléfono)
M: Nueve y media… (Sonrió)

No hay comentarios:

Publicar un comentario