lunes, 18 de agosto de 2014

Capitulo 58° (Lo necesito)

*Unos Días Después…*
Era la noche del viernes, mañana la tía Sol vendría, se suponía que vendría hoy, pero sus planes cambiaron. La habitación seguía fría, como los anteriores días últimamente. Me recosté y sentí la cama helada, estaba temblando y por inercia comencé a frotar mis pies abrazándome a mí misma. Las medias me cosquilleaban la planta de los pies. La molestia no se iba, mi cama seguía helada. Me sentí sola, emocionalmente. Miré a mi techo me bastante incómoda y algo triste, cuando mi teléfono sonó.
*Q pasa cn nosotros amr?*
El estómago me rugió con angustia y negué. No puede ser como nos evitamos en toda la semana. Últimamente estuvimos distantes, desde la última vez que Manu quiso que lo intentáramos nuevamente hace ya dos semanas. Yo seguía tensa al recordar lo que sucedió la última vez que Manu y yo estuvimos juntos…
Mamá aseguró que no volvería a tomar mal las cosas e incluso me incentivó a comenzar a tomar anticonceptivos. Le aseguré que no volvería a pasar, pero ella me explicó que eso se siente y no se planeaba. Acepté, ya que no sé si lo volveré a hacer con Manu nuevamente, pero pensé que tendríamos que estar prevenidos. Mamá solo me pidió que nos cuidáramos. Esa conversación, no la voy a olvidar nunca…
*Flash Back*
La puerta de mi habitación sonó con el suave golpe sobre ella.
J: ¡Pasa! (La puerta se abrió) Mami… (Suspiré con una sonrisa)
C: Hola mi amor, vine… ¿Querías hablar? (Asentí)
J: Necesito que hablemos… (Ella me miró tratando de descifrarme y se lo dije en seco) Necesito que hablemos de Manuel y yo… (Ella se puso seria y rígida mientras asentía)
C: ¿Qué pasa con ustedes…? (Dijo con la voz dulce y suave, me miró preocupada, negué)
J: Nada malo no te preocupes… Pero… (Murmuré inquieta, esto es difícil. Ella sonrió cálidamente y se sentó a mi lado acariciando mi rostro)
C: Podes decírmelo… (Aseguró. Suspiré y le dije)
J: Necesito saber porque reaccionaste tan mal a que yo y Manuel hayamos… (Ella pestañeó rápidamente) Ya sabes… Tenido una noche… juntos. (Ella posó la mano sobre la mía y suspiró con fuerza)
C: No lo sé… (Suspiró titubeando, y supe perfectamente que si lo sabía)
J: Si lo sabes… Te conozco más que a mí misma. (Le aseguré y ella sonrió)
C: Lo se… (Asintió) Está bien… Pero solo… No… (Interrumpí)
J: Contame lo que sea. (Le aseguré)
C: Yo solo… No sé cómo explicarte… Fui en busca de tus sábanas y me encontré con aquello. No entendí muy bien, pero cuando pasé mis dedos por la fibra de la tela y sentí la textura, cuando noté lo que era… Sentí como un… (Tragó) Como un dolor punzante… (Cerró los ojos) Sentí, traición… (Negué con angustia) Sentí que me usaste. (Ambas teñíamos nuestras mejillas con lágrimas y yo negué… ¿Usarla? ¿A ella? ¿Cómo?)
J: ¿Usarte? ¿Cómo? (Desentendida)
C: Pensé que ese era tu fin, mi hijo… (Ya entendí. Ella piensa que yo la busqué por el… Por Manuel. Negué varias veces)
J: Yo no te busqué mamá… Vos apareciste en mi vida, te cruzaste y parece que Dios te mandó para sanarme, para cuidarme... (Ella asintió, ella lo sabe) Para ser lo que necesitaba… (Acaricié su mejilla y ella sonrió) Me rescataste.
C: ¿Cómo pude dudar de vos mi chiquita…? (Se lamentó. Negué)
J: No era duda, era confusión. Tranquila, lo entiendo. No te juzgo ni te voy a preguntar nada más. Solo necesitaba saberlo, ahora tratemos de olvidarlo. No quiero recordar nada de aquella vez… (Dije recordando sus manos, su fuerza, el dolor de mis mejillas, su mirada de furia, de decepción, de odio…)
C: No te pongas mal mi nena, lo lamento ¿Si? (Negué)
J: No hay nada que lamentar. (Me sonreí) Solo olvidémoslo.
Ella asintió y me envolvió en sus brazos. Sus cálidos brazos alrededor de mí, conteniéndome, protegiéndome. Acaricié su pancita y ella sonrió. Hasta que en un momento se puso rígida y me miró.
J: ¿Qué pasa…? (Ladeó los labios y me acarició la mejilla derecha)
C: Voy a tener que medicarte. No quiero que te embaraces… (Negué)
J: No vamos a volver a hacerlo, por lo menos no ahora. (Mamá negó)
C: Nadie me asegura eso Jazmín, eso no se decide, ni se planea, solo pasa, en el momento, cuando se siente… Ustedes se aman y yo solo... No quiero correr riesgos, por ustedes, por su futuro. ¿Sí? (Preguntó. La miré perpleja y asentí)
J: ¿Pastillas? (Asintió)
C: Si, no pienso inyectarte, es lo único más accesible para vos. (Asentí) Vamos a ir al médico. Para controlarte ¿Si? (Asentí, ella solo me quiere cuidar…) Yo solo quiero cuidarte… (Me afirmó y sonreí)
J: Es lo que pensé recién… Una vocecita dentro de mí me dijo exactamente lo mismo, “ella solo quiere cuidarte…” (Se sonrió) Vos… Vos sos  más de lo que yo me imaginaba tener.
C: Vos sos alguien que jamás me imaginé tener. (Se sonrió) Pero le agradezco a la vida tenerte… Mi nena. (Me abrazó y la abracé con todas mis fuerzas)
*Flash Back Off*
Me levanté y caminé hacia mi espejo. Últimamente Manuel y yo estuvimos en canales distintos. Discutimos por una estupidez el sábado pasado. El lunes comenzamos a estar mejor… Pero yo no aguanto a estar así con él. Hace semanas que no estamos bien. Antes solía venir y acostarse conmigo. Ahora ya ni siquiera se acerca a mi habitación. Lo necesito cerca… Lo extraño…

CONTINUARÁ...

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