M: ¿Jazmín? ¿Sos vos querida? (Asentí y ella sonrió)
J: Si soy yo señora Ferrari, no puedo pasar, está lleno
de reporteros. ¿Usted no me deja que yo cruce el muro de su casa? (Ella rió)
M: Claro que podes. Tu mamá te estuvo buscando… Hasta en
la televisión estuviste. (Sonreí)
J: Lo se… Fue una situación muy complicada, hace mucho
que no miro tele. (Ella negó)
M: Esto se comenzó a hablar ayer Jazmín, ellos te buscan
hace mucho…
J: Es una viejita chusma. (Le apreté los cachetes) Es
broma.
M: (Rió) Te doy una silla ¿Queres? (Asentí) ¿Comiste?
(Negué)
J: Pero igual no quiero…
M: Bueno.
Acercamos la silla en el muro de la casa de la señora
Ferrari, yo la conozco porque mi balcón da al patio, y ella siempre me saludaba
por la ventana en las mañanas. Un día fui a su casa y ella se sonrió amigable,
charlamos y desde ahí fui varias veces más. Carina siempre decía que cualquier
problema la llamara a la señora Ferrari. Ella era mi ángel de la guarda.
J: Gracias señora Ferrari, le voy a decir a Carina que le
prepare una pasta frola. (Ella rió)
M: Sigue siendo tu mamá Jazmín… (La miré y crucé el muro,
ella tiene razón)
Caí en el pasto y miré como estaba la casa, el sol estaba
cayendo y la noche se asomaba. Noté como las ventanas de mi habitación estaban
abiertas. Caminé hacia debajo de mi balcón y lo analicé para ver como subir.
Finalmente agarré la escalera y subí por ella. Cuando al fin estuve a salvo
dentro de la casa, solo me acerqué a las cortinas y aspiré el aroma a ese
suavizante de flores que ella usa para los lavados.
Ingresé en la habitación y la cama estaba tendida, las
cosas estaban tal y como yo las había dejado la última vez. Lloré al notar que
mi hermoso copito estaba tirado debajo de la cama aún. Lo tomé y lo abracé, es
un osito blanco con gorrito y bufanda que me regaló Manuel para el día del
niño. Finalmente, hice lo que tenía que hacer, dar señales de vida.
Bajé en silencio para que nadie de afuera notara que
estaba, me acerqué a la computadora de escritorio que está en el living y la
encendí. Luego de ingresar en Facebook, presioné mensaje privado a Manuel y le
escribí el mensaje final.
Para:
Manu Arce.
Volví
a casa.
Finalmente, esperé una sola respuesta y hasta que el Visto
19:27. Noté que él lo había visto pero, no respondió
nada. Llegué a la cocina y encendí la pava, mates y a la cama.
~~~
*Narra
Manuel*
Siete menos cuarto de la tarde apagué la tele porque ya
estaba podrido de tanta mierda. Y lamento mucho no haberme llevado una materia,
para por lo menos estar pensando en otra cosa que no sea que se la llevaron,
que le pudo haber pasado alguna cosa mala.
Mamá estaba tomando mates en la cocina, y se come las
uñas, porque sabe que no puede fumar por Bebé, asique solo trata de encontrar
otra cosa con que opacar sus nervios.
C: ¿Vamos a lo de tu abuela? No soporto más el barullo
que hace esta gente afuera de casa. (Murmuró con algo de bronca)
M: No es mi culpa. Te dije que lo dejaras como estaba. Si
queres andate, yo me quedo… (Ella negó)
C: No puedo dejarte acá solo. Lo lamento… (Se levantó y
caminó hacia las habitaciones, su pancita ya se notaba bastante con sus cinco
meses. Me sonreí al notar que Jazmín estaría muy contenta con ver su pequeña
panza, estaba tan entusiasmada con eso del bebé)
*Flash
Back*
Jazmín, mamá y yo estábamos recostados en el otro lado de
la cama y ellas hablaban de nombres.
C: Yo decía Chelzian ¿Es lindo o no? ¡Chelzi, Chelzi!
(Llamaba a una pequeño invisible)
J: Ow, es precioso, si…
M: ¿Para nena o varón? (No voy a dejar que le pongan a mi
hermano así)
J: ¡Para nena tonto! (Entonces sí)
M: Ah… Si, lindo Chelzi. (Aseguré)
J: Chelzian Soely Estevanez… (Mamá la miró sonriendo)
C: ¿Cómo es? (Preguntó)
J: Con S e Y al final… Soely
¿No te gusta?
C: Soely… ¡Me encanta! (La
abrazó) Así va a llamarse si es nena… ¿Y si es varón?
M: Juan Bautista… (Me reí)
C: ¡Ay no! (Dijo con cara de
asco)
J: ¡Nunca! (Aseguró)
M: No si es horrible… (Nos
reímos)
J: ¿No pensaste ninguno?
(Mamá asintió)
C: Si pensé en… Rico, me
gusta Rico… (Ella sonrió)
M: ¿Qué mierdas tiene que
ver con Manuel?
J: Ponele Emanuel (Sonrió)
C: ¡No me carguen! ¡Ahora no
quiero ese! (Se enojó)
J: ¿Entonces?
C: Me gusta Ciro. (Sonreí)
M: Ese me gusta… (Aseguré)
C: Bueno entonces Ciro y sin
segundo nombre. (Se quejó. Ellas siguieron hablando mientras Jazmín la
convencía de que no se enojara)
*Flash Back Off*
Desde ese día no podía dejar
de pensar en eso, de si quizá algún día me casara con ella. Si tendríamos
hijos. Pero luego recordaba que ella no estaba y no tenía ni la más pálida idea
de donde estaba y solo dejé de pensar…
Mamá bajó por las escaleras,
al verme me pidió.
C: ¿Vamos por favor? (Su
carita linda, con el puchero. Ella sabe cómo comprarme)
M: Esta bien… (Asentí) ¡Pero
después volvemos! No vaya a ser que te queres quedar ¡Ehh! (Ella negó)
C: No, no puedo hoy viene
Sebas con los chicos y tengo que hacer la cena…
M: Bueno. ¡Vamos entonces!
(La apresuré y ella asintió tomando el bolso. Se puso sus gafas y tomó las llaves)
Estabas linda sin las gafas…
C: En las fotos salgo
horrible. (¿Esta es mi mamá?)
M: Nunca te fijas en verte
bien… Siempre quedamos de acuerdo en que sos hermosa… (Ella sonrió negando)
C: Sabes que no lo creo así
¡Vamonos ya! (Dijo y abrió la puerta)
M: Ok.
Salimos de casa y los
reporteros eran un embole. Muchas personas con micrófonos se acercaron a mamá.
Rep1: ¡Carina! (Mamá negó
abrazándome y ambos tratamos de salir de casa)
C: Sin comentarios chicos.
Rep2: ¿Qué se sabe de Jazmín
Carina? (Mamá negó)
C: Sin comentarios.
Rep3: ¿Llamaron para
avisarte algo? ¿La encontraron?
C: Dejenmé pasar por favor,
estoy con mi hijo.
M: Un poco de respeto loco.
C: Manuel no. (Me calló,
asentí)
Rep4: ¿Vas a buscarla?
C: Ojalá así fuera…
Llegamos al auto y mamá
apartó sus gafas para limpiar unas lágrimas. Me subí al asiento de atrás y ella
subió delante de mí al volante. Finalmente emprendimos viaje a lo de la abuela…
L: ¡Hay Carina! (La abrazó)
Acabo de verte, no hubieras salido hija…
C: Necesito salir, hace dos
días que estoy encerrada ahí dentro.
L: ¿Cómo estas vos? (Me
preguntó)
M: Igual, o peor… (Respondí
al instante en el que mi teléfono sonó) Tengo mensajes.
Salí caminando hacia el
fondo viendo como el sol se iba poniendo y abrí los mensajes del face. Las
notificaciones suenan en mi teléfono. Abrí y tenía el famoso globito rojo con
un 1 en blanco. Presione sobre él y apareció su nombre.
M: No puede ser…
Presioné sobre él y su
mensaje descansaba en la pantalla.
De: Jazmín Zampini.
Volví a casa.
Mi corazón comenzó a latir
con fuerza y mis ojos se sombrearon con las lágrimas. Solté el teléfono y
comencé a correr.
C: ¡Manuel! (Me llamó y yo
me acerqué a la abuela)
M: ¡La llave! (Le dije y
ella me miro sin entender) ¡LAS LLAVES CARAJO!
C: ¡MANUEL! (Me regaño hasta
que vio que lloraba) Volvió…
L: Toma.
Me las dio y me apresuré a
abrir la puerta. Solté las llaves y salí corriendo. Cinco cuadras y media,
corrí y corrí hasta llegar. Los reporteros estaban ahí y yo presioné el timbre.
Rep1: ¿Manuel? ¡Es el hijo
de Carina! (Escuché)
CONTINUARÁ...
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