*Narra
Jazmín*
~Me
levanté y froté mi rostro. Mire hacia adelante y noté una gran habitación
blanca. Me moví hacia un costado y sentí el cuerpo de una persona a mi lado.
Corrí la vista hacia mi lado y ahí estaba ella, yo estaba recostada a su lado,
levanté mi cabeza y la recosté en su pecho, como cuando era chiquita. Su mirada
color verde se encontraba con la mía, esa cálida mirada verde esmeralda, yo
llevaba esa mirada también. Sonrió hasta con los ojos y levantó su brazo
acariciando mi mejilla con su palma corriendo mi cabello a un costado. Levantó
su cabeza y se aproximó a mí dándome un beso cálido en la frente. Mis lágrimas
caían de mis ojos, estaba tan feliz de volver a verla, la extrañé tanto…
Enredé
mis dedos en los suyos su corazón latía bajo mi oído, su pecho subía y bajaba
dándome la certeza de que esto era real. Ella estaba acá, conmigo, mi Cari… Mi
mami. De pronto, mi otra mano es enredada con otros dedos, un alto hombre
castaño me sonrió y yo besé su mano, él hizo igual con la mía. Mi papá, se veía
más lindo que nunca… Se recostó abrazándome por la espalda.
Dos
pequeños brazos se aferraron a mi cintura desde arriba veía una cabellera
castaña lacia destellaba en cantidad. Miró hacia mí y sus hermosos dientitos
blanco formaron una sonrisa. Sus ojos color chocolate, llevaba la alegre y
dulce mirada de papá. Acaricié su cabello quedando ahí quieta, sintiendo la
respiración de los tres, hace tanto que no los veía, los extrañaba tanto…
De
pronto todo se vuelve negro y obscuro en mi habitación blanca y Sofía toma mi brazo
sacándome de al lado de mi familia y Teo me da un fuerte golpe en la mejilla… ~
*Narra
Manuel*
Miraba por la ventana la noche en su momento justo, en el
que si no me acuesto ahora sé que no voy a poder dormir nunca…
Era su primera noche en la casa, hoy hace tres días que
ella se despertó. Después de todo el trascurso en el hospital y su pequeño coma
temporal, fue terrible. Me deshice de mi ropa y decidí recostarme a dormir.
Mañana sería un nuevo día junto a ella. Puse mi mente en blanco solo concentrado
en su hermosa sonrisa, estaba logrando conciliar el sueño, cuando un fuerte
grito desesperado me despertó.
M: ¡Jazmín!
Me alerté y me levanté para salir corriendo hacia su
habitación. Los gritos eran de su habitación ya que al salir vi como mamá entraba
a su habitación seguida por Sebas.
Llegué desesperado, pero Sebas me tomó por los hombros
para que dejara que mamá se encargara. Ella trataba de despertar a Jazmín, oh
que suerte eran solo pesadillas… No es que esté feliz que ella las tenga, pero
debo admitir que me alivia que no sea nada más grave.
C: ¡Hija! ¡Despertate! ¡Jazmín, Jazmín! (Repitió varias
veces mientras la sacudía mientras ella gritaba aterrada) Hola…
Ella abrió los ojos finalmente, sus ojos verdes, mojados.
Rápidamente pasó su mirada por la habitación, me vio a mí, vio a Sebas y luego
de analizar todo finalmente posó su mirada en mamá.
J: Mami… (Se aferró a ella y comenzó a llorar sin
consuelo)
C: ¿Qué paso mi amor? ¿Qué paso? Todo está bien… Todo
está bien… (La tranquilizaba con expresión de dolor. Esto a mi mamá no le está
gustando nada)
J: Mami… Era horrible… mis papás estaban conmigo… (Mamá
cerró los ojos) Y luego ellos volvían de la cárcel y… me golpeaban… (Terminó
con dificultad. Se veía muy asustada y dolida)
C: Todo está bien mi amor, ya pasó… Solo fue un sueño.
(Ella seguía llorando. Mamá miró a Sebas, este negó. Mamá la aferró en sus
brazos y la meció como si fuese un bebe)
J: Yo tendría que haber ido con ellos… Tendría que haber
ido… (Decía tan frágil y tan rota, lamentándose)
C: Mamá esta con vos chiquita… Nada de eso va a pasar…
Mi mamá la tranquilizaba mientras acariciaba su rostro y
le daba besos, jamás sin soltarla de su fuerte abrazo. Jazmín se soltó
mirándola a los ojos, se encontró con el par de ojos caramelo de mamá algo
llorosos y preocupados y la tranquilizó acariciando su mejilla. Mamá cerró los
ojos sintiendo su caricia aún preocupada, que Jazmín notó…
J: No te preocupes, fue un mal sueño. Agradezco a Dios
que vos seas mi realidad…
Mamá sonrió con una tierna sonrisa y dejó que sus
lágrimas sean libres cuando la abrazó fuerte.
C: Te amo mi chiquita… (Le murmuró)
J: Yo también mami, mucho… Gracias mami.
C: De nada. Gracias de nada…
Sebastián y yo estábamos en un estado de shock mirando la
situación, ella se complementaban tan bien, eran tan perfectas ambas. Sebas me
abrazó por los hombros y yo a él. Jazmín nos llamó moviendo unos dedos. Nos
reímos y nos recostamos con ambas. La cama de Jazmín era pequeña, no me extrañó
ver como Sebastián tomaba a Jazmín en brazos y salía de la habitación
haciéndole una cara a mamá.
Mi mamá me tomó de una mano y me acercó a ella en un
abrazo. Caminamos hacia la habitación. Al parecer necesitábamos mucho de esto,
era algo común contenernos así, porque si mal no lo recuerdo, esto ya sucedió
una vez…
*Flash
Back*
Gritos, gritos como si alguien se estuviese muriendo
lentamente, más precisamente una chica. Recordé quien tiene ese tono de voz y
corrí hacia su habitación, pero ya nadie estaba. Corrí desesperado en la
habitación de mamá Sebastián la recostaba en la cama de ellos. Ella se
encontraba con mamá y ambas se abrazaban quedando Sebas y mamá abrazados y ella
le daba la espalda a mamá.
C: Tranquila…
J: Te amo.
C: Yo también… Todo va a estar bien…
La tranquilizaba. Caminé hacia ellos y me recosté tomando
a mi novia entre mis brazos y allí me quedé dormido.
*Flash
Back Off*
Aquella vez
también fue un mal sueño, pero solo era la lluvia la que la había alterado.
Pero esta noche fue horrible y más angustiante.
*Narra
Jazmín*
CONTINUARÁ...
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