miércoles, 30 de julio de 2014

Cap. 47° (El Golpe Final P.Final)

M: Juguetona… (Suspiró con media sonrisa)
J: Ajam… (Respiré entre sus labios sintiendo como tocaba mi cintura)
M: ¡Que comience el juego!
Tomó el dobladillo de mi remera y me observó. Suspiré y me presionó contra la pared con fuerza, mi respiración y la suya se volvieron pesadas con el beso. Nadie me había visto sin remera antes. Gemí al sentir como pasaba su mano por mi espalda y observaba mis senos ahora tapados solo con el sujetador, haciendo volar la camiseta en el suelo. Me sonreí al ver que él lo haría y me miró fijamente a los ojos.
Sus ojos se obscurecían mientras sentí como subía su mano por mi vientre y escalaba uno de mis senos para meter su mano dentro del sujetador. Gemí sabiendo que en ese lado no estaba, pasó su mano y presionó mientras buscaba la llave.
J: Esta del otro lado… (Suspiré)
M: Mejor aún…
Murmuró con la voz ronca mientras metía su mano dentro de la otra taza del sujetador y tocaba mi seno mientras agarraba la llave, cerré los ojos, pero él me resaltó:
M: No cierres los ojos…
Así hice al instante en el que tomaba la llave y cerraba la puerta a su espalda mientras me miraba a los ojos. Al finalizar tomó mi cintura y rosó el borde de mi short haciendo que mi piel se erizara. Pasé mis manos por su espalda y sentí finos cabellos por ella. Me susurró que me amaba al momento en el que me miraba y tocaba mi espalda también.
Suspiré con fuerza al notar que dejaba caer mi sujetador y me observaba. El gimió y yo me ruboricé.
M: Perfecta…
Murmuró lo suficientemente audible para que yo lo escuchara. Me sonreí y él también. Sus ojos tenían ese increíble color obscuro que ni siquiera notaba su color original del día. Me abrazó y juntamos el cuerpo. La obscuridad de mi habitación era notable, caminó sin despegarme de él para encender la luz, pero lo detuve.
J: ¡No! No la prendas, por favor… (Le rogué)
M: ¿Por qué no? (Preguntó sin entender)
J: Porque no me gusta… (Él negó)
M: No me mientas ¿Qué pasa? (Negué, no quiero que el vea nada)
J: No quiero es todo… (Presionó mis labios en los suyo haciéndome perder en ellos y luego preguntó muy cerca de mí)
M: ¿Qué escondes…? Y no me mientas… (Dijo y yo negué. No quiero que me vea así…)
J: Solo no quiero que veas los rayones y las cicatrices que me dejaron los imbéciles esos cuando me golpeaban.  (Prendió la luz y luego se acercó a mí)
M: Importa tres carajos lo que tengas, sos hermosa igual…
(Sonreí al instante en el que él caminaba conmigo abrazados y luego me ponía sobre la cama. Las líneas más claras que mi piel se notaban. Ellos, ellos me daban con varas y con cuerdas entonces las marcas quedaba en mi piel, eran como líneas tatuadas…)
M: Ay… ¡Que hijos de puta! (Se quejó marcando una línea sobre mi hombro y otra sobre mi estómago) ¿Cómo a eso se le puede llamar persona?
J: No lo sé… (Dije y de pronto mi rostro comenzó a empaparse)
M: No, no Jaz… No llores amor. (Me pidió y asentí mientras unía sus perfectos labios con los míos. Gemí al momento que su lengua hacía contacto con la mía)
J: Te amo… (Murmuré)
M: Yo también, mucho… (Respondió)
Tomó una pierna acercándola hacía su cintura y tiró un lado del short hacia abajo, luego tiró el otro y yo lo desamarré con los pies. Ahora solo llevaba mis braguitas y nada más. Se dio la vuelta y yo quedé debajo de él. Manu se mordió un labio mientras observaba todo de mí cuerpo y tomó mis manos acercándolas a sus shorts. Tomé el borde de estos y los bajé. Sus ojos se cerraron al momento en el que pasé mi mano rosando aquella parte. Gemí al igual que él lo hizo cuando, lo toqué.
M: Eso ¿está bien?
J: No lo sé… ¿Te gusta? (Asintió) Entonces lo hago… (Tomó mi mano)
M: ¿A vos te gusta? (Lo observé. Realmente no lo sé, no me molesta, no lo sé…)
J: Todo de vos me gusta.
Él sonrió y yo presioné mi mano tocando su miembro bajo los boxers. Gemí al sentir su mano pasar por mi intimidad, luego me ruboricé.
J: ¿Qué… haces…? (Mi respiración estaba entrecortada)
M: ¿Te gusta? (No respondí, me daba mucha vergüenza. El solo asintió cuando respiré con más fuerza) Si te gusta…
Tomó mi pierna pasándola por su cintura levantándola y teniendo más acceso a mi intimidad. Levantó mi braguita y procedió a seguir tocando hasta que sentí un tirón presionando.
J: ¡Ah! (Gemí agudo. Eso había dolido)
M: ¿Estas bien? (Asentí, si dolió, pero solo en el momento…) Dicen que es necesario hacer esto para prepararte… No, no… No sé, yo solo lo hice… (Saco sus dedos y ahí entendí que ¿había introducido dedos dentro de…? ¿Ahí…? ¿Qué?) ¿Duele mucho?
J: Vos… (Murmuré algo shockeada, él había metido sus dedos, ahí…) ¿Vos hiciste eso? (Asintió con la cara sin expresión) ¿Eso era necesario? (Asintió nuevamente) Está bien…
M: Voy a volver a hacerlo ¿sí? (Asentí. Gemí al sentir como volvía a tocarme y de pronto ¡Zas! Otra vez el tirón)
J: ¡Ah! (Gemí más agudo y él asintió)
M: ¿Dolió más o menos? (Realmente no lo sé)
J: ¿Menos? (Dije y el asintió) ¿No sos virgen? (Negó) ¿Azul?
M: ¡No! (Gimió con asco) Una chica, en una fiesta… (Dijo, obvio que fue en una fiesta. Mejor cerré los ojos y lo saqué de mi cabeza, ni siquiera pregunté su nombre o iba a enloquecer) Am, ahora necesito sacarme esto y vos… (Tirando mi braguita) Esto… ¿Estas segura de hacer esto? Podes pensarlo más…
J: Acabas de meter tus dedos dentro de mí ¿Y ahora preguntas eso? (Rió)
M: No quiero obligarte a hacer esto… (Negué)
J: No quiero que por falta de esto me dejes… (Manuel palideció y solo se levantó mirándome)
M: No voy a dejarte porque no tengamos sexo. Yo solo hice esto una sola vez, no soy re experto en esto… (De pronto se puso tenso y solo se levantó caminando de un lado a otro ¿Qué sucede con él?)
J: Pero además de eso, yo también sentí la necesidad… ¡Yo también quiero hacer esto! Sentí que quería hacerlo… Siento que quiero darte más de lo que te doy… (Dije y él solo sonrió)
M: Todo lo que me das es suficiente para mí… (Se acercó a mí y me abrazó) Yo te amo así, loca, Zampinita, hija de mi madre, Bostera, pero mía… (Sombreó su mirada al decir lo último)
J: Pero yo quiero ser totalmente tuya… (Sonrió)
M: ¿Estas segura? (Rodé los ojos ya irritada)
J: ¡Por supuesto! (Me quejé) ¿Ya está? (Asintió) ¿Podemos seguir?
M: Si eso es lo que queres… (Asentí) Bueno.
Se recostó y sentí como volvía a besarme, sacó las frazadas escondiéndome bajo de ellas y comenzó a besarme el cuello. Succionó un lado y lo miré. Seguimos con eso, lo toqué, me tocó, lo besé, me besó y finalmente, cuando ya estábamos con terminar esto, solo… presionó dentro de mí con fuerza. No grité porque no pude, sino nuestros padres nos escucharían. Entonces solo grité mordiendo mi frazada y Manu besó mi frente.
M: Ya… Ya está. (Dijo titubeando) ¿Estas bien? (Asentí) Ahora voy a moverme ¿Si?
Asentí y el comenzó a entrar y salir con suavidad y lentitud. Después de un momento, sentí la necesidad de que comenzara a hacerlo más rápido.
J: Mas rápido… (Le gemí)
M: ¿Qué?
J: Más, más… (Le pedí y él me respondió)
M: Si…
Gruñó al notar que me movía por inercia contra él. Sentí como una nube caliente comenzaba a cubrirme desde los pies y no iba a parar hasta que me consumiera. Manu gimió algo como que ya casi y yo no entendí de que. Me besó y grité contra su boca. Mordí su labio y él solo se dejó parar al momento en el que sentía como todo se humedecía dentro de mí. Acerqué una mano hacia mi pierna y algo pegajoso quedó en mis manos con la mezcla de algo rojo ¿SANGRE?
J: ¿Sangre? (Murmuré)
M: ¿Eh? (Miró hacia abajo y notó que ambos estábamos manchados con ese líquido rojo) Es normal amor… Acabo de romper una barrera dentro tuyo y sangraste. Por eso dolió la primera vez…  (Asentí, si él dice que es normal)
J: ¿Estás seguro? ¿Y esto pegajoso? (Sonrió)
M: Acabé dentro tuyo… (Se sonrió tranquilo. Asentí, sabía que era eso. Hasta que recordando las clases, si el acababa dentro mío yo…)
J: ¡No! (Dije y me tapé con la sábana mientras me salía de la cama. Manu perdió el equilibrio y cayó de la cama)
M: ¡Mierda! ¿Qué pasa ahora Jaz? (Se quejó mientras sobaba su cabeza)
J: ¿Vos dijiste que acabaste? ¿Dentro de Mí? (No puede ser… Asintió)
M: ¿Qué con eso? (Negué y palidecí)
*Narra Manuel*
¿Ella se volvió loca o qué? ¡Me acaba de romper la cabeza! Ella se puso nerviosa y tensa y comenzó a contar días y después me miró preocupada.
J: Si no me viene la semana que viene esto puede ser grave… (¡Mierda! ¡Ella tiene razón!)
M: Mierda… (Murmuré cayendo sentado en la cama y tomando mi frente)
J: A menos que compre la pastilla Manu… (¿La pastilla?)
M: ¿Qué cosa? (No entiendo nada de esto. Ella asintió)
J: La pastilla, esa pastilla que adelanta el periodo… (Asentí. Si se cuál es, la recuerdo)
M: Ok, mañana te compro una y todo resuelto ¿Si? Tranquila, es la primera vez… No puede ser que con toda la mala suerte nos pase a nosotros… (Ella volvió a asentir) ¿Vamos a dormir si? Que me tengo que pasar temprano… Así no lo notan… ¿Venís? (Me miró desde donde estaba parada y solo se quedó tildada) ¿Estas bien amor?
J: Es horrible la imagen de la cama llena de sangre ¿Qué vamos a explicar sobre eso? (Negué)
M: ¿Por qué tienen que saberlo? (No entiendo)
J: No lo sé… (Negó) Solo tengo miedo. (Señalé la luz y ella asintió. La apagó y volvió hacia a mí mientras la llamaba)
M: Te amo ¿Si? Todo va a estar bien… (Ella asintió mientras se recostaba a mi lado y la besaba)
J: Yo también te amo… (Sonrió cuando le di un beso en la nariz) Mucho.
M: Si mucho… (Murmuré y ambos nos quedamos dormidos)
~~~
*Narra Jazmín*
Cuando me desperté, la puerta de mi habitación sonaba. Miré a mi costado y Manuel estaba durmiendo. De pronto recreé la noche y sonreí, hasta que una voz del otro lado de la puerta hizo que mi corazón parara de latir.
C: ¿Jazmín? ¿Estás ahí hija? (La sangre se drenó de mi cara y yo solo no encontraba mi voz) ¿Hija? ¿Manu esta con vos? (Su voz ahora estaba preocupada)
J: ¿Mami?
C: ¿Manuel está ahí? (¿Mentir o no mentir….? ¡Esa es la cuestión! Manuel me miró y negó bastante tranquilo. ¡Mentí!)
J: No, no nada que ver… (Dije y ella suspiró con fuerza)
C: Bien… ¿No sabes a donde podría haber ido? (Miré a Manuel ¿Un nombre? La primera letra “A”)
J: ¡Ayer dijo que iría a lo de Azul! (Él asintió mientras se recostaba más en mi pecho y acariciaba mi pierna expuesta)
C: Ah ok, am… ¿Vas a desayunar? Sé que es domingo, pero si queres podríamos salir… Iba a ir a lo de la abuela ¿Venís? (Asentí mientras él negaba)
J: ¡Si, claro! (Le murmuré) ¡Mejor me la llevo! (Este asintió sin ganas)
C: Bueno…
J: ¿Esperás que me doy una ducha rápida?
C: Bueno, voy a tomar unos mates mientras te espero, pero dale que se hace tarde… ¿Nada para lavar? (Preguntó)
J: ¡Si salgo rápido! (Miré a mi alrededor) No, no tengo nada mami, lo que llevo puesto puede ser…
C: Llevámelo abajo ¿Si?
J: ¡Sí!
(Salté de la cama y Manuel siguió acostado, lo tiré de la misma y este se rió)
M: Que mala sos… (Murmuró)
J: ¡Apurate antes de que se entere! (Le di su short y sus boxers) Buen día…
M: Buen día hermosa… (Se sonrió y nos besamos)
J: Bueno ahora andate a tu habitación y no salgas hasta que nos vallamos ¿Si?
M: Ya lo sé…
Me asintió saliendo por el balcón y caminando hacia su habitación por fuera, era peligroso, pero él dijo que lo había hecho varias veces.
Tomé la ropa que me pondría y luego observé la cama. Tomé el cobertor y la cubrí. Si yo no la toco, ella no va a notarlo y más tarde cuando vuelva, me deshago de todo. Sonreí, buen plan… Dejé la ropa que me pondría preparada sobre mi cama.
Me dirigí al baño, ya que no tengo baño en mi habitación porque es la única que no lo tiene y me comencé a bañar. Mientras me daba una rápida ducha noté que estaba adolorida. Parece que es un dolor algo molesto, pero nada que no se pueda tolerar. Me sonreí mientras recordaba cada cosa que sucedió anoche.
Luego del baño, me amarré en una toalla y caminé hacia mi habitación encontrándome con lo peor…
Mi… Mi mamá estaba con las sábanas en las manos y estaba petrificada observando la imagen de mis sábanas rosadas con el manchón de sangre.
Me acerqué a ella y ella estaba… Estaba llorando…
J: Mami… (Dije al momento en el que mis mejillas comenzaron a mojarse también) Perdón mami… (Ella me miró y solo, solo pestañeó)
C: Vos… vos y Manu no… No pueden… (Dijo al instante en el que comenzaba a retomar conciencia y me miraba. Soltó las sábanas de sus manos y cayeron al suelo. Y cuando ya no esperaba peor vergüenza, ella levantó una mano y.............

CONTINUARÁ...

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