M: Juguetona… (Suspiró con media sonrisa)
J: Ajam… (Respiré entre sus labios sintiendo como tocaba
mi cintura)
M: ¡Que comience el juego!
Tomó el dobladillo de mi remera y me observó. Suspiré y
me presionó contra la pared con fuerza, mi respiración y la suya se volvieron
pesadas con el beso. Nadie me había visto sin remera antes. Gemí al sentir como
pasaba su mano por mi espalda y observaba mis senos ahora tapados solo con el
sujetador, haciendo volar la camiseta en el suelo. Me sonreí al ver que él lo
haría y me miró fijamente a los ojos.
Sus ojos se obscurecían mientras sentí como subía su mano
por mi vientre y escalaba uno de mis senos para meter su mano dentro del
sujetador. Gemí sabiendo que en ese lado no estaba, pasó su mano y presionó
mientras buscaba la llave.
J: Esta del otro lado… (Suspiré)
M: Mejor aún…
Murmuró con la voz ronca mientras metía su mano dentro de
la otra taza del sujetador y tocaba mi seno mientras agarraba la llave, cerré
los ojos, pero él me resaltó:
M: No cierres los ojos…
Así hice al instante en el que tomaba la llave y cerraba
la puerta a su espalda mientras me miraba a los ojos. Al finalizar tomó mi
cintura y rosó el borde de mi short haciendo que mi piel se erizara. Pasé mis
manos por su espalda y sentí finos cabellos por ella. Me susurró que me amaba
al momento en el que me miraba y tocaba mi espalda también.
Suspiré con fuerza al notar que dejaba caer mi sujetador
y me observaba. El gimió y yo me ruboricé.
M: Perfecta…
Murmuró lo suficientemente audible para que yo lo
escuchara. Me sonreí y él también. Sus ojos tenían ese increíble color obscuro
que ni siquiera notaba su color original del día. Me abrazó y juntamos el
cuerpo. La obscuridad de mi habitación era notable, caminó sin despegarme de él
para encender la luz, pero lo detuve.
J: ¡No! No la prendas, por favor… (Le rogué)
M: ¿Por qué no? (Preguntó sin entender)
J: Porque no me gusta… (Él negó)
M: No me mientas ¿Qué pasa? (Negué, no quiero que el vea
nada)
J: No quiero es todo… (Presionó mis labios en los suyo
haciéndome perder en ellos y luego preguntó muy cerca de mí)
M: ¿Qué escondes…? Y no me mientas… (Dijo y yo negué. No
quiero que me vea así…)
J: Solo no quiero que veas los rayones y las cicatrices
que me dejaron los imbéciles esos cuando me golpeaban. (Prendió la luz y luego se acercó a mí)
M: Importa tres carajos lo que tengas, sos hermosa igual…
(Sonreí al instante en el que él caminaba conmigo
abrazados y luego me ponía sobre la cama. Las líneas más claras que mi piel se
notaban. Ellos, ellos me daban con varas y con cuerdas entonces las marcas
quedaba en mi piel, eran como líneas tatuadas…)
M: Ay… ¡Que hijos de puta! (Se quejó marcando una línea
sobre mi hombro y otra sobre mi estómago) ¿Cómo a eso se le puede llamar
persona?
J: No lo sé… (Dije y de pronto mi rostro comenzó a
empaparse)
M: No, no Jaz… No llores amor. (Me pidió y asentí
mientras unía sus perfectos labios con los míos. Gemí al momento que su lengua
hacía contacto con la mía)
J: Te amo… (Murmuré)
M: Yo también, mucho… (Respondió)
Tomó una pierna acercándola hacía su cintura y tiró un
lado del short hacia abajo, luego tiró el otro y yo lo desamarré con los pies.
Ahora solo llevaba mis braguitas y nada más. Se dio la vuelta y yo quedé debajo
de él. Manu se mordió un labio mientras observaba todo de mí cuerpo y tomó mis
manos acercándolas a sus shorts. Tomé el borde de estos y los bajé. Sus ojos se
cerraron al momento en el que pasé mi mano rosando aquella parte. Gemí al igual
que él lo hizo cuando, lo toqué.
M: Eso ¿está bien?
J: No lo sé… ¿Te gusta? (Asintió) Entonces lo hago… (Tomó
mi mano)
M: ¿A vos te gusta? (Lo observé. Realmente no lo sé, no
me molesta, no lo sé…)
J: Todo de vos me gusta.
Él sonrió y yo presioné mi mano tocando su miembro bajo
los boxers. Gemí al sentir su mano pasar por mi intimidad, luego me ruboricé.
J: ¿Qué… haces…? (Mi respiración estaba entrecortada)
M: ¿Te gusta? (No respondí, me daba mucha vergüenza. El
solo asintió cuando respiré con más fuerza) Si te gusta…
Tomó mi pierna pasándola por su cintura levantándola y
teniendo más acceso a mi intimidad. Levantó mi braguita y procedió a seguir
tocando hasta que sentí un tirón presionando.
J: ¡Ah! (Gemí agudo. Eso había dolido)
M: ¿Estas bien? (Asentí, si dolió, pero solo en el
momento…) Dicen que es necesario hacer esto para prepararte… No, no… No sé, yo
solo lo hice… (Saco sus dedos y ahí entendí que ¿había introducido dedos dentro
de…? ¿Ahí…? ¿Qué?) ¿Duele mucho?
J: Vos… (Murmuré algo shockeada, él había metido sus
dedos, ahí…) ¿Vos hiciste eso? (Asintió con la cara sin expresión) ¿Eso era
necesario? (Asintió nuevamente) Está bien…
M: Voy a volver a hacerlo ¿sí? (Asentí. Gemí al sentir
como volvía a tocarme y de pronto ¡Zas! Otra vez el tirón)
J: ¡Ah! (Gemí más agudo y él asintió)
M: ¿Dolió más o menos? (Realmente no lo sé)
J: ¿Menos? (Dije y el asintió) ¿No sos virgen? (Negó)
¿Azul?
M: ¡No! (Gimió con asco) Una chica, en una fiesta… (Dijo,
obvio que fue en una fiesta. Mejor cerré los ojos y lo saqué de mi cabeza, ni
siquiera pregunté su nombre o iba a enloquecer) Am, ahora necesito sacarme esto
y vos… (Tirando mi braguita) Esto… ¿Estas segura de hacer esto? Podes pensarlo
más…
J: Acabas de meter tus dedos dentro de mí ¿Y ahora
preguntas eso? (Rió)
M: No quiero obligarte a hacer esto… (Negué)
J: No quiero que por falta de esto me dejes… (Manuel
palideció y solo se levantó mirándome)
M: No voy a dejarte porque no tengamos sexo. Yo solo hice
esto una sola vez, no soy re experto en esto… (De pronto se puso tenso y solo
se levantó caminando de un lado a otro ¿Qué sucede con él?)
J: Pero además de eso, yo también sentí la necesidad… ¡Yo
también quiero hacer esto! Sentí que quería hacerlo… Siento que quiero darte
más de lo que te doy… (Dije y él solo sonrió)
M: Todo lo que me das es suficiente para mí… (Se acercó a
mí y me abrazó) Yo te amo así, loca, Zampinita, hija de mi madre, Bostera, pero
mía… (Sombreó su mirada al decir lo último)
J: Pero yo quiero ser totalmente tuya… (Sonrió)
M: ¿Estas segura? (Rodé los ojos ya irritada)
J: ¡Por supuesto! (Me quejé) ¿Ya está? (Asintió) ¿Podemos
seguir?
M: Si eso es lo que queres… (Asentí) Bueno.
Se recostó y sentí como volvía a besarme, sacó las
frazadas escondiéndome bajo de ellas y comenzó a besarme el cuello. Succionó un
lado y lo miré. Seguimos con eso, lo toqué, me tocó, lo besé, me besó y
finalmente, cuando ya estábamos con terminar esto, solo… presionó dentro de mí
con fuerza. No grité porque no pude, sino nuestros padres nos escucharían.
Entonces solo grité mordiendo mi frazada y Manu besó mi frente.
M: Ya… Ya está. (Dijo titubeando) ¿Estas bien? (Asentí)
Ahora voy a moverme ¿Si?
Asentí y el comenzó a entrar y salir con suavidad y
lentitud. Después de un momento, sentí la necesidad de que comenzara a hacerlo
más rápido.
J: Mas rápido… (Le gemí)
M: ¿Qué?
J: Más, más… (Le pedí y él me respondió)
M: Si…
Gruñó al notar que me movía por inercia contra él. Sentí
como una nube caliente comenzaba a cubrirme desde los pies y no iba a parar hasta
que me consumiera. Manu gimió algo como que ya casi y yo no entendí de que. Me
besó y grité contra su boca. Mordí su labio y él solo se dejó parar al momento
en el que sentía como todo se humedecía dentro de mí. Acerqué una mano hacia mi
pierna y algo pegajoso quedó en mis manos con la mezcla de algo rojo ¿SANGRE?
J: ¿Sangre? (Murmuré)
M: ¿Eh? (Miró hacia abajo y notó que ambos estábamos
manchados con ese líquido rojo) Es normal amor… Acabo de romper una barrera
dentro tuyo y sangraste. Por eso dolió la primera vez… (Asentí, si él dice que es normal)
J: ¿Estás seguro? ¿Y esto pegajoso? (Sonrió)
M: Acabé dentro tuyo… (Se sonrió tranquilo. Asentí, sabía
que era eso. Hasta que recordando las clases, si el acababa dentro mío yo…)
J: ¡No! (Dije y me tapé con la sábana mientras me salía
de la cama. Manu perdió el equilibrio y cayó de la cama)
M: ¡Mierda! ¿Qué pasa ahora Jaz? (Se quejó mientras
sobaba su cabeza)
J: ¿Vos dijiste que acabaste? ¿Dentro de Mí? (No puede
ser… Asintió)
M: ¿Qué con eso? (Negué y palidecí)
*Narra
Manuel*
¿Ella se volvió loca o qué? ¡Me acaba de romper la
cabeza! Ella se puso nerviosa y tensa y comenzó a contar días y después me miró
preocupada.
J: Si no me viene la semana que viene esto puede ser
grave… (¡Mierda! ¡Ella tiene razón!)
M: Mierda… (Murmuré cayendo sentado en la cama y tomando
mi frente)
J: A menos que compre la pastilla Manu… (¿La pastilla?)
M: ¿Qué cosa? (No entiendo nada de esto. Ella asintió)
J: La pastilla, esa pastilla que adelanta el periodo…
(Asentí. Si se cuál es, la recuerdo)
M: Ok, mañana te compro una y todo resuelto ¿Si?
Tranquila, es la primera vez… No puede ser que con toda la mala suerte nos pase
a nosotros… (Ella volvió a asentir) ¿Vamos a dormir si? Que me tengo que pasar
temprano… Así no lo notan… ¿Venís? (Me miró desde donde estaba parada y solo se
quedó tildada) ¿Estas bien amor?
J: Es horrible la imagen de la cama llena de sangre ¿Qué
vamos a explicar sobre eso? (Negué)
M: ¿Por qué tienen que saberlo? (No entiendo)
J: No lo sé… (Negó) Solo tengo miedo. (Señalé la luz y
ella asintió. La apagó y volvió hacia a mí mientras la llamaba)
M: Te amo ¿Si? Todo va a estar bien… (Ella asintió
mientras se recostaba a mi lado y la besaba)
J: Yo también te amo… (Sonrió cuando le di un beso en la
nariz) Mucho.
M: Si mucho… (Murmuré y ambos nos quedamos dormidos)
~~~
*Narra
Jazmín*
Cuando me desperté, la puerta de mi habitación sonaba.
Miré a mi costado y Manuel estaba durmiendo. De pronto recreé la noche y
sonreí, hasta que una voz del otro lado de la puerta hizo que mi corazón parara
de latir.
C: ¿Jazmín? ¿Estás ahí hija? (La sangre se drenó de mi
cara y yo solo no encontraba mi voz) ¿Hija? ¿Manu esta con vos? (Su voz ahora
estaba preocupada)
J: ¿Mami?
C: ¿Manuel está ahí? (¿Mentir o no mentir….? ¡Esa es la
cuestión! Manuel me miró y negó bastante tranquilo. ¡Mentí!)
J: No, no nada que ver… (Dije y ella suspiró con fuerza)
C: Bien… ¿No sabes a donde podría haber ido? (Miré a
Manuel ¿Un nombre? La primera letra “A”)
J: ¡Ayer dijo que iría a lo de Azul! (Él asintió mientras
se recostaba más en mi pecho y acariciaba mi pierna expuesta)
C: Ah ok, am… ¿Vas a desayunar? Sé que es domingo, pero
si queres podríamos salir… Iba a ir a lo de la abuela ¿Venís? (Asentí mientras
él negaba)
J: ¡Si, claro! (Le murmuré) ¡Mejor me la llevo! (Este
asintió sin ganas)
C: Bueno…
J: ¿Esperás que me doy una ducha rápida?
C: Bueno, voy a tomar unos mates mientras te espero, pero
dale que se hace tarde… ¿Nada para lavar? (Preguntó)
J: ¡Si salgo rápido! (Miré a mi alrededor) No, no tengo
nada mami, lo que llevo puesto puede ser…
C: Llevámelo abajo ¿Si?
J: ¡Sí!
(Salté de la cama y Manuel siguió acostado, lo tiré de la
misma y este se rió)
M: Que mala sos… (Murmuró)
J: ¡Apurate antes de que se entere! (Le di su short y sus
boxers) Buen día…
M: Buen día hermosa… (Se sonrió y nos besamos)
J: Bueno ahora andate a tu habitación y no salgas hasta
que nos vallamos ¿Si?
M: Ya lo sé…
Me asintió saliendo por el balcón y caminando hacia su
habitación por fuera, era peligroso, pero él dijo que lo había hecho varias
veces.
Tomé la ropa que me pondría y luego observé la cama. Tomé
el cobertor y la cubrí. Si yo no la toco, ella no va a notarlo y más tarde
cuando vuelva, me deshago de todo. Sonreí, buen plan… Dejé la ropa que me pondría
preparada sobre mi cama.
Me dirigí al baño, ya que no tengo baño en mi habitación
porque es la única que no lo tiene y me comencé a bañar. Mientras me daba una
rápida ducha noté que estaba adolorida. Parece que es un dolor algo molesto,
pero nada que no se pueda tolerar. Me sonreí mientras recordaba cada cosa que
sucedió anoche.
Luego del baño, me amarré en una toalla y caminé hacia mi
habitación encontrándome con lo peor…
Mi… Mi mamá estaba con las sábanas en las manos y estaba
petrificada observando la imagen de mis sábanas rosadas con el manchón de
sangre.
Me acerqué a ella y ella estaba… Estaba llorando…
J: Mami… (Dije al momento en el que mis mejillas
comenzaron a mojarse también) Perdón mami… (Ella me miró y solo, solo pestañeó)
C: Vos… vos y Manu
no… No pueden… (Dijo al instante en el que comenzaba a retomar conciencia y me
miraba. Soltó las sábanas de sus manos y cayeron al suelo. Y cuando ya no
esperaba peor vergüenza, ella levantó una mano y.............
CONTINUARÁ...