sábado, 29 de noviembre de 2014

Capítulo 65° (Miedos sin Sentido y Revelaciones Futuras)


*Narra Carina*
C: Oh mi amoooor… Estoy pensando en ti… Tu mi amor y siempre será así…♫ (Reí refregando el shampoo en el cabello de mi esposo)
S: aprendiendo a respirar con el aire que me das, un alumno de tu piel yo quiero ser… Un preso en tus labios, el hombre que muere rendido a tus pies…♪ (Se la cantó entera. Me reí, me besó)
C: ¡Bravo! (Aplaudí) Te la sabes eh… (Nos reímos)
S: Bueno si… (Sonrió) Me la aprendí viendo las escenas…
C: Ya estamos. (Bostecé)
S: ¿Está cansada Sra. Estevanez? (Me sonreí cuando el rió haciéndome cosquillas)
C: Un poco si… (Bostecé abriendo más la boca)
S: Un poco bastante… (Besó mi hombro) Y todavía no comimos el postre… (Se quejó abrazándome)
C: ¿Compraste el postre? (Lo miré sorprendida y asintió con entusiasmo) ¿Y qué es?
S: Son solo unos chocolates… (Negó con la cabeza)
C: Mmm, chocolate… (Saboree y luego asentí) ¡Chocolates! (Luego de tanto tiempo pasado bajo el agua, salimos al fin)
S: Si, chocolates… No creo que sean los mejores, pero son una marca conocida. Son ricos… (Se sonrió y salimos hacia la habitación abrazados. Él me llevaba por la cintura y yo lo abrazaba sobre los hombros. Me levantó y reí)
C: No me alces que siento que me voy a caer… (Reí, este negó. Reímos y me bajó sobre el suelo de nuestra habitación, estaba buscando la pequeña bolsa de compra de la campera cuando lo observo. Su rostro relajado, su sonrisa imborrable, sus ojos brillantes… Eso quería, eso amo, eso esperaba…)
S: ¡Que! (Levantó el mentón riendo. Reí y me volví a colgar sobre él, caímos en la cama y reímos sonoramente)
C: Te amo, eso pasa, te amo tanto que no se si tanto amor me va a caber en el cuerpo… (Este asintió sonriente)
S: Si a mí me cabe, a vos también va a caberte… (Reímos, es tan waso y romántico a la vez) Chiste malo.
C: Te amo, te amo tanto Sebastián Estevanez... (Sonrió y me dio un pequeño, lento y dulce beso)
S: Yo también te amo mucho Carina Zampini de Estevanez. (Sonreímos y pronto nos volvíamos a amar, como la primera vez y para siempre…)
~***~
*Al tiempo…*
*Cuenta Jazmín*
Suvenires, cotillón, salón, comida, vestido, zapatos. Pleno inverno, hablamos de  julio, hablamos de frío polar sobre Buenos Aires, hablamos de castañeo de dientes y pieles erizadas, lo detesto… Yo caminaba de un lado al otro tratando de pensar en positivo todo el tiempo… ¿Y si la comida no gusta? ¿Y si el cotillón es un desastre? ¿Y si alguien se pelea y arruina todo? ¿Y si la niñera descuida de Chelzi? ¿Y si todo es criticado horriblemente pasado en la tv? ¡Oh por favor! No puedo hacer esto, no puedo…
J: No puedo, no puedo… (Murmuré)
C: ¿Ah? (Me miró levantando sus ojos del primer tomo de 50 Sombras, ya leí ese libro, yo voy por el segundo)
J: Nada, nada. (Aseguré algo nerviosa… Bueno muy nerviosa)
C: Claro, claro que nada… (Posó el señalador sobre la página y cerró el libro mirándome) ¿Qué pasa? (Insistió, no puedo mentirle…)
J: Estoy nerviosa, sinceramente tengo ganas de mandar a la mierda la fiesta… (Mamá levantó las cejas y me miró con sorpresa)
C: Tan contenta que estabas… (Asentí, tengo miedo) ¿A qué le tenes miedo? (¡Que mierda? ¿Cómo mierda sabe lo que pienso?)
J: Increíble… (Murmuré)
C: ¿A qué le tenes miedo, Jazmín? (Volvió a insistir y negué, ella me miró con los ojos entrecerrados)
J: Tengo miedo de que pase algo malo, que todo se arruine, estoy acostumbrada a que estoy tan bien que me sucede algo para que se arruine… Tengo miedo… (Mamá se acercó a mí, mis ojos llorosos, ella negó)
C: No tenés que tener miedo, todo va a estar bien, sos una chica buena y preciosa, te mereces estar bien… (Aseguró y asentí) Todo va a estar bien, confía en mami… ¿Si? (Asentí y ella me hizo unas cosquillas) Sonreí linda…
J: Gracias mamá. (Ella asintió, pronto se escuchaba el llanto de Chelz)
S: ¡CARINA! ¡LA NENA! (Gritó desde arriba)
M: ¡JAZMIIIN! (Gritó también, pero desde el patio de la casa)
C: Ya parecía que era muuuucha tranquilidad… (Reímos) ¿Qué sería de esta casa sin mí? (Suspiró y reí caminando hacia el patio) ¡YA VOOOOY! (Aseguró y la perdí de vista llegando al patio de la casa)
J: ¿Qué pasa mi amor? (Manuel sonrió)
M: Estaba pensando... Que podríamos tomar un poco de sol… (Sol de media tarde, mhm… Lindo sol de invierno) Te abrazo si tenes frío… (Asentí y nos sentamos contra la pared. Manuel me abrazo junto a él y ambos mirábamos hacia el sol)
*Al día siguiente…*
Mi mamá me despertó con caricias en el rostro, sonreí sin abrir los ojos, sé que es ella, la reconozco, a su perfume, a su presencia…
C: Despertate dormilona… Buen día mi amor. (Sonreí y abrí los ojos) Hola…
J: Hola mami… (Llevaba la bata de polar color rosa chicle, también llevaba medias, era un tanto gracioso verla, me reí)
C: ¿Te estás riendo querida? ¿De mí? (Negué, ella me hizo unas cosquillas)
J: ¡No, no por favor! (Reímos) ¿Cómo está el día? (Pregunté y ella apretó los labios) ¿Tan mal esta? (Mami negó)
C: Mmno, no, está un poco nublado, la lluvia sería mañana… (Negué y me levanté de la cama abriendo mis cortinas y dejando entrar la luz del sol nada brillante por la intrusión de las nubes)
J: Esto no me gusta nada, ¿Y si pasa algo? ¡Detesto los días de lluvia! (Me quejé y me volví a acostar) No quiero levantarme, va a llover, nadie irá, no quiero nada…
C: ¡Tch! ¿Qué decís tonta? (Se quejó mi mamá apartando mis sábanas, igual me acurruqué y seguí durmiendo) ¡No duermas!
J: No quiero nada…
C: ¡No va a llover!
J: ¡Sí!
C: ¡Que no!
J: ¡Que sí! (Me quejé y ella negó)
C: No tenés remedio… (Se fue de la habitación y yo tomé mi frazada tapándome por completo. Pronto se escuchó abrir la puerta de mi habitación, lo ignoré hasta que me quitaron la frazada y de un tirón estaba colgado sobre mi estómago)
S: ¿Cómo es eso de que no vas a ir a tu fiesta? ¿Estás loca? (Se quejó)
J: No quiero ir, dejame bajar… Quiero dormir todo este horrible día… (Mi papá negó)
S: Nada de eso, vas a levantarte y vas a ir a desayunar, después vas a arreglarte y vas a hacer esas cosas de princesas para ponerte más linda de lo que sos… (Negué) ¡Si lo vas a hacer!
M: ¡Sabía que iba a pasar esto! (Aseguró caminando al lado de papá, no lo había notado)
J: ¿Buen día no? (Manuel acaricia mi mano)
M: Buen día princesa. (Sonrió)
C: Bueno, ¿Qué queres tomar nena? (Preguntó trayendo a Chelzi encima de su regazo)
J: Un café con leche bien dulce y un sándwich o algo salado… (Me quejé, detesto este día)
C: Bien, vamos que se hace tarde tenes que darte un baño todavía… (¿Me está diciendo sucia?) No es por nada en especial… (¿Qué mierda?)
J: No sé cómo haces siempre para responder mis preguntas si haberlas hecho, ¡siempre!
C: Noto en tu cara que queres una respuesta a todo siempre… (Sonreí, eso es cierto)
~***~
(El vestido escote corazón mayormente color verde aguamarina con mostacillas y bordeando cada borde de rosa, caía de igual manera en cada capa de tul de ambos colores de manera increíble. Mis zapatos altos de rosa y el cabello recogido con la corona plateada… Mis colores favoritos, verde aguamarina y rosa. Mi mama negó)
C: Porque no más…
Mr: Mas ceñido ¿No? (Mamá asintió ¿Hablan del cabello no?)
C: Bien… te queda tan hermoso, adoro el color… (Sonrieron y caminé con mi vestido hacia la ventana, el cielo se está despejando y puedo ver las ya estrellas salidas tempranamente, la luna brilla)
J: Es tan hermoso… (Mami asintió)
S: Y te queda tan bien… (Aseguró la tía Sol)
J: El cielo es tan hermoso… (Zalameras)
C: Bien, ¡Maquilladora! (Camila, la maquilladora del estudio me tomó cariño, y obviamente más a mamá, su paciente de cada día… Ella dice que es psicóloga de mamá)
Cm: Que linda piel Zampini eh… (Mamá rió)
J: Eso mismo digo yo… ¿Viste que perfecta? (Camila negó hacia mí, pude verla, por el espejo…)
Cm: Hablo de tu piel niña, es preciosa… (Rieron y mamá negó)
C: Siempre molesta con las erupciones, es normal a tu edad… (Camila asintió)
Cm: Si las tenes ahora, no las vas a tener de grande (Rió)
C: Es un mito, muy tonto mito…
Cm: Hay que tenerle fe al cutis… (Reímos)
J: Ok…
(Camila comenzó para finalmente hacerme como un amanecer sobre los ojos, mi piel pálida estaba intercalada con verde agua y rosado sobre los párpados)
Cm: Oh por favor, no puede haberlo hecho mejor… (Ríe con su logro)
C: Mi princesa de cuentos de cupckackes…
Mr: Parece una princesa de dibujitos animados… (Rieron)
S: Pareces de mentiras, una belleza exterior brillante…
J: Mamá… (Dije y ella tomó mi mano) ¿Soy linda por fuera? (Ella asintió)
C: Más que eso, y ni te cuento el dulce de membrillo que sos por dentro… Un cupckacke relleno. (Sonreí)
J: Mamá… (Ella me miró, nuestras miradas se encontraron por el espejo) Quiero ser actriz… (Todas jadearon)
Mr: Santo Dios… (Se tapó la boca con sorpresa, observé a la tía Sol quien miró hacia mamá sonriente y ella misma me miró a mí como congelada, sin reaccionar)
C: No puede ser… (Se apoyó sobre mi silla y Camila rió sonoramente)
Cm: ¿Segura que no la pariste? (Volvió a reír)
L: Aún recuerdo el día en el que tu madre me dijo eso… (Sonó la abuela llegando y jadeó al verme casi lista) Estas preciosa nena… (Mi mamá asintió)
C: Te dije que si no me apoyabas lo iba a hacer igual cueste lo que cueste… (Me miró a mí y sonreí cuando ella asintió) Está bien…
L: No vas a arrepentirte, más que aseguro… (Sonrió la abuela)
C: Eso mismo te dijo papá… (Miró a su mamá y la abuela asintió)
J: Yo solo… Adoro el arte. (Mi mamá volvió a mirarme)
C: Vamos a hacer una cosa… (Me miró y asentí) Voy a hablar con Pablo (Levanté una ceja) Comeli. (Ajam) Y si él dice que tenes talento… Lo tenes. Pero en cambio, si él dice, que la actuación no es tu fuerte, prometes olvidarlo. ¿Estamos? (Levanté una mano a lo Victoria y aseguré:)
J: Lo prometo. Gracias, gracias, gracias, gracias mami, gracias… (Mamá asintió) Aunque me suena a que voy a sorprenderte… (Mamá negó)
C: No espero eso… No me gusta mucho meterte en el ambiente, veremos… ¿Podemos… solo… terminar? (Está inquieta, ojalá cambie de opinión)
S: Ey, va a ser divertido, yo puedo darte un par de tips… (Me alentó)
J: Gracias tía…
Mr: ¡La hora! (Interrumpió la celosa, aunque si, ya son las siete y media, ocho y media debo estar en la puerta saliendo para sacarme fotos con mi papi)
C: Voy a cambiarme, y a pensar en mis decisiones que no pienso cuando las tomo… (Se quejó y salió, negué y quise salir tras de ella, la abuela negó)
L: Dejala que razone… (Asentí y la siguiente hora me lo tomé para mirarme al espejo)
~***~
Ya estábamos todas listas, la tía Maribel llevaba un vestido negro y largo, la tía Sol sonreía brillantemente ante ese vestido azul que le quedaba de diosa y finalmente salió ella de la habitación, la luz de mis ojos…
J: Por favor… (Aseguré como si fuera una diosa griega… Esperen, ¿no lo es?)
C: ¿Cómo me queda esta cosa? ¿No tengo el culo muy grande no? (Negué)
J: Para nada…
(Creo que si fuese hombre, ya la hubiese violado. Sonreí por mi pequeño chiste y la observé de arriba abajo una vez más… Su vestido rojo era obscuro, tenía un escote bastante favorecedor, la cintura perfecta y las piernas tapadas… El zapato, medias negras… Mi mami es tan hermosa, y sexy…)
S: ¡Ah buena….! (Dijo a lo camionero, reímos todas) Pero por favor, mi amor… Que cosa más... (Le dio un beso sobre el hombro descubierto y sonreímos cuando ella lo alejó avergonzada) ¿Qué pasa?
C: Están las chicas, la nena. Sebas, comportate… (Se quejó)
S: Bueno, bueno… Pero es que.
C: Sin comentarios. (Pidió y papi rió)
S: Esta bien, está bien… (Le murmuró en el oído, prestaba atención por si escuchaba hasta que:)
M: Hola. (Me pegué a algo)
J: ¡Que susto! Hola mi amor… (Me di vueltas y este me miró con los ojos brillantes)
M: Mmm, que rico pareces una magdalena de colores…
J: ¿Cupckacke? (Manuel asintió)
M: We, eso…
J: Mamá dijo eso…
M: Mamá piensa como yo por eso. (Reímos) Estas hermosa mi amor… (Le di un pequeño beso, mi pintura rosa)
J: Gracias mi amor… ¿Te gustan los colores? (Asintió)
M: Solo a vos te quedan tan bien… (Me reí)
J: Gracias…
S: ¿Vamos ya?
M: Te espero en el salón, para tu fiesta. (Se sonrió mi príncipe petiso y nos dimos un beso, Camila bufó. ¡Oigan, es mi novio!)
Cm: Vení que pinto tu boca una vez más… (Me acerqué)
S: Se hace tarde… (Me sonreí)
C: Los esperamos allá. (Se dieron un beso con papá y salió junto a Manu y las tías quienes no se fueron sin saludar y desear suerte)
S: ¿Me permite Princesa? (Sonreí hacia el brazo inclinado de papá y aferré el mío con el suyo, bajamos las escaleras y el camarógrafo captaba cada movimiento nuestro en la casa…

¿A nadie sabía? Estamos en la casa de papá en Nordelta, la fiesta, es en un hotel por acá cerca, un hermoso Hotel…

CONTINUARÁ...

sábado, 22 de noviembre de 2014

Capítulo 64° (Conviviendo con sensaciones nuevas)

*Narra Manuel*
En la misma habitación, en la misma cama, en el mismo lugar. Aún no puedo creer lo convincente que es mi novia. Chelzian dormía con el abuelo y la abuela mientras Jazmín y yo pasábamos un rato mirándonos uno al otro.
J: ¿Vos crees que ellos estarán mejor? (Me preguntó preocupada)
M: Buenos orgasmos y unas noches juntos y estamos como nuevos. (Aseguré sonriendo)
J: Ay Manu… (Se sonrió algo avergonzada)
M: Te conozco profundamente tontita, ¿Cuál es la vergüenza? (Ella negó golpeteando mi brazo)
J: Basta Manu. (Me pidió y sonreí)
M: Esta bien… (Besé su cuello)
J: Mi amor… (Suspiró)
M: Jazmín, no me susurré ni me suspires o no puedo pasar la noche sin que terminemos en otra cosa… (Le pedí, realmente ella suspira y con ese lindo susurro ya la quiero toda para mí)
J: No, no Manu acá no podemos… (Me recordó y miré hacia mis costados)
M: ¿Y quién nos mira? (Le pregunté y esta negó)
J: Yo, yo no sé si me pueda mantener callada. (Negué sonriendo y ella rió igual avergonzada)
M: Puedo mantener tu boca ocupada mientras lo hacemos (Le aseguré besándola) Quizá pueda tragarme todos tus grititos… (Le dije y ella negó aún más avergonzada)
J: No, no por favor, no quiero acá, en casa ¿sí? (Asentí. No voy a insistirle) ¿Dormimos ya?
M: Bueno… (Si no hay otra cosa para hacer…)
~***~
*Narra Sebastián*
Ella terminaba de llevar las cosas a la cocina y volvía con las ropas que estaban en el suelo del living.
S: ¿Mi amor? (La miré y ella asintió)
C: ¿Quep? (Me preguntó con esas lindas piernas descubiertas, las medias seguían ahí pero eso era lo único debajo de la bata)
S: ¿Podes acostarte conmigo? (Le pedí y ella asintió)
C: Pero antes… (Ya miré hacia arriba) Ok, no molesto, me quería dar un baño con vos, pero si no queres puedo hacerlo sola… (Dijo apenada caminando hacia el baño de la habitación)
S: ¿Mi amor? (La llamé y ella negó)
C: ¡No quiero escucharte Estevanez! (Aseguró algo enojadiza cerrando la puerta. No puede bañarse ahí hasta el lunes en la tarde)
S: ¡Mi amor! (Golpeé la puerta) No podes bañarte ahí dentro Carina, salí de ahí, anda al otro baño… (Le pedí. Si ella sale, yo la agarro)
C: Bueno, está bien… (Abrió la puerta, me escondí detrás y ella chilló cuando la tomé en mis brazos) ¡Soltame! ¡Rechazaste nuestro baño! (La besé, se resistió pero igual la bese con más fuerza, ella respondió al fin)
S: Pero sigue siendo nuestro… (Asintió) Sos tan hermosa… (Recorrí el borde de la media y acaricié la tela. Me amarré una pierna frotándome contra ella, gimió con fuerza) ¿Te gusta? ¿Qué tal si la seguimos en el baño eh…? (Asintió con la boquita abierta y los ojitos cerrados) Respóndame Sra. Estevanez…
C: Si… (Su vocecita ronca. Tomé sus rodillas inclinándola en mi hombro) Estoy enojada con vos todavía… (Se sonrió chillando cuando le azoté el culo)
S: Mentirosa… (Se sonrió asintió)
C: Si, es mentira. (Rió) ¡Hey cuidado! Guárdese esa mano maridito… (Me llamó la atención y volví a palmearla) ¡Sebastián!
Me reí y la bajé sobre la cerámica fresca. Tiré el cordón de la bata mientras ella se estiraba para abrir la ducha)
S: Necesitaba esto… El otro día nos bañamos juntos, pero estabas tan fría… (Ella hizo una mueca de dolor)
C: Perdoname mi amor... Es que no podía pensar más que en Chelzi y en nuestros horarios, aún no quiero tocar los guiones de la próxima semana… (Se quejó escondiéndose en mis brazos y sonreí)
S: Un día tenías que descansar mi amor… (La besé) Deme un beso Sra. Estevanez. Deme usted un beso… (Se sonrió pasando la mano sobre mi bóxer y lo dejó caer. Tomé esa pierna tirando de la media, luego tome la otra sacándole ambas e ingresamos a la ducha, ella arrasó mi boca mostrándome sus sentimientos, su amor, su necesidad)
C: Parecemos adolescentes… Como si fuera que recién hubiéramos empezado a tener sexo y no pudiéramos parar… (Asentí)
S: Yo no puedo parar cuando la tengo muy cerca como ahora Sra. Estevanez, pero la semana pasada me rechazó avergonzada diciendo que llegaba tarde… (Planté varios besos en su hombro)
C: Perdoname mi amor… (Suspiró sintiendo mis besos)
S: ¿Esta libre para su esposo ahora o tiene algún otro compromiso? (Ella negó) Mejor así…
C: Si, si… (Me pidió) Por favor, te necesito mi amor…
No necesité nada que diga más, tomé sus piernas subiéndola en mi cintura, ella se amarró y a mí con fuerza y rápidamente la embestí presionando contra los azulejos.  
S: Por dios… ¡No era buen sexo antes de conocerte mi amor! (Le confesé. Ella se siente tan bien siempre… Mi esposa sonrió)
C: Lo mismo digo Estevanez… (Se rió y tiró en mi contra)
S: Si, a eso me refiero. (Le aseguré y volvió a hacerlo)
C: Se siente tan bien… (Suspiró y tiré de su labio inferior con fuerza) Auch. (Se quejó y la solté) Mi labiecito…
S: Te amo (Asintió)
C: También, mucho…
~***~
*Narra Jazmín*
Me levanté de la cama y caminé hacia la cocina. Necesitaba tomar agua, pensar…
¿En qué? Estaba tan exhausta con los preparativos de la fiesta, el sexo de anoche con Manuel y la escuela. No tenía ganas de seguir despierta, pero pensar… Dije que quería pensar… ¿En qué?
¡Tu mamá! ¡Oh por favor! Basta de Carina Cañiza, ya no está en este mundo… ¿Por qué la tengo tan presente siempre? Me quejé y recordé… Sus sonrisas: “¡Cosquillas! ¡Cosquillas de princesas!” Sus consejos: “Yo te tuve para que sueñes a lo grande, así tenes que hacer…”  Negué llorisqueando y mirando hacia la ventana ¿Por qué recordarla ahora? ¿Será que la tengo muy presente porque mamá y yo hablábamos siempre de esta fiesta?
El corazón se me disparó y comencé a llorar con fuerza, sollozando fuerte y con sonido. Mecí mi cabeza casi cayendo hacia el piso, pero dos brazos me sostuvieron de caer al suelo en llanto.
M: Mi amor… (Me abrazó con fuerza y acarició mi cabello, besó mi sien) ¿Por qué lloras así? (Estaba preocupado) Hablame Jaz… (Me pidió y negué)
J: Mi mamá, mi mamá soñaba con hacerme esta fiesta… (Rompiendo en llanto una vez más) Esta sensación horrible en el pecho, de lo que la extraño, de lo que me arrepiento de haberme quedado en casa aquella vez… (Manuel negó)
M: Mirame a mí. (Tomó mis mejillas y baje la mirada con vergüenza) Mirame… (Suplicó y levanté la mirada, sus ojitos raros estaban abrillantados y húmedos)
J: No llores… (Le pedí y pestañeó dejando caer un par de lágrimas) No llores por favor…
M: No podes arrepentirte, sé que al principio la pasamos mal, pero ahora estamos bien… ¿Te arrepentís de nosotros? ¿De la familia que tenemos? (Me preguntó dolido y negué)
J: No, no me arrepiento. (Reaccioné y acaricié sus mejillas besando sus labios) No me arrepiento (Repetí sobre sus labios) Te amo tanto…
M: Yo también tonta, mucho. No vuelvas a decir eso… (Me pidió y asentí)
J: Nunca mi amor… Nunca.
Me apretó junto a él en sus brazos. Con fuerza me arrebató un beso y aprisionó mi boca. Sonreí suspirando y Manuel negó.
M: No vuelvas a hacerlo… (Murmuró y sonreí suspirando cerca de su boca, mi aliento junto al suyo una vez más) Jazmín… (Murmuró con su voz ronca. Suspiré sobre su mejilla y presioné mi cuerpo al suyo aún más) ¡Al carajo!
Tomó mis piernas sentándome sobre la mesada y levantando mi remera acarició mi espalda. Besó mi cuello, presionó mi sexo contra el suyo. Suspiré una vez más estábamos por hacerlo ahí mismo. Retomé la respiración y me bajé de la mesada cuando Manuel estaba por desabrochar mi corpiño.
J: Para, para, para, para… Mi amor, para un poquitito. (Le pedí mientras tiraba de mis labios)
M: ¿Qué pasa? No te arrepientas ahora mi amor… (Me pidió y negué)
J: No, no, no pero vamos a la habitación… (Sonreí y caminé tomando mí remera del piso, acarició mi pierna y caminó tras mío alzándome. Grité de sorpresa y me besó)
M: Jazmín Zampini de Arce… (Suspiró y sentí mariposas en mi estómago) Suena tan bien… Podría decirte Sra. Arce algún día. Como el Seba le dice a mamá Sra. Estevanez… (Asentí) Quizá, podríamos casarnos apenas terminemos el colegio… (Sonreí, eso me gusta, a él le queda uno y a mi tres… casarme a los dieciocho, suena divertido)
J: Casarme a los dieciocho eh… ¿Estás seguro Manu? (Asintió con gracia)
M: Para ese entonces voy a ser un buen productor, Sebastián me conoce,  no soy muy bueno para el delante de cámara, pero para opinar sobre las escenas lo soy. El abuelo Quique dice que tengo talento… (Se sonrió. Mi marido Manuel Arce, el productor de los Estevanez. Mmm suena lindo si…)
J: Suena bien esposo mío… (Le digo y se ríe) Pero… (Me miró expectante, hasta con un poco de miedo) ¿No estábamos en otra cosa vos y yo? (Pregunté y este suavizó su mirada esta vez era oscura y caliente)
M: Si… (Murmuró y se tiró encima de mí besando mi cuello) Te amo Jazmín…
J: Yo también te amo Manuel…
~***~

*Narra Carina*

CONTINUARÁ...

Capítulo 63° (Sr. y Sra. Estevanez)

S: ¿Así? (Asintió) Respóndame Sra. Estevanez así se lo que hago…
C: Mas… (Tragó saliva) Más rápido. (Me pidió y mi dedo índice se hizo paso entre la tela) ¡Dios sí! (Se estiró apoyándose en el sillón, su cabeza quedaba colgando. Su garganta estaba tan expuesta. Moví mi dedo más rápido, ahora sobre la tela y ella gritó) ¡Ah! (Estiró los pies. Ahora ya está. Acaricié ese bonito trasero haciendo que se levantara, tiré de la tela y bajé esa linda braga)
S: Ahora si… (Estiré una tirita del porta liga)
C: ¿Y las medias? (Se quejó)
S: ¿Te molestan? Porque a mí me encantan… (Negó) ¿No? (Pregunté mientras mi dedo no se quedaba quieto)
C: Mmno… (Se quejó, los músculos de su cara se contraían con mi trato a su debilidad)
S: ¿Sigo Sra. Estevanez? (Ella asintió) No pensaba parar…
Ella meció su cabeza y noté que estaba mordiendo su lengua. Pasé el mismo dedo por esa lengua entre los dientes. Carina soltó la lengua y tomó mi dedo en sus manos para darle un pequeño beso.
Tomé sus rodillas y las alejé. Su mirada se posaba entre mi mirada a su sexo y ella. Su respiración era cada vez más rápida. Asintió y me acerqué a su sexo. Ella pasó las manos por mis hombros desnudos y no esperé a acariciarla con mi lengua. Ella ahogó un grito cerrando los labios.
C: Mmmm… (Presionó mi cabeza con sus dedos enterrados en mi cabello e hice circulitos molestando en su sexo) ¡Por favor! (Gritó en busca de la liberación)
S: Vamos querida, vamos… (La ayudé y ella se movía contra mí. Ella es brillante, muy dulce y deliciosa...)
C: Si, mas, más rápido. (Su voz se cortó) Sebastián… (Llorisqueó. Aceleré mis movimientos y ella se quedó quieta, lo bien que sabe…) Por dios… (Suspiró con fuerza llegando a su primer orgasmo de la noche, dejándose caer casi muerta sobre el sillón)
S: Que bien… (Me paré pasando la lengua los alrededores de mi boca, ella negó con asco) No me hagas esas caras, tendrías que probarte. (Asintió)
C: Ya lo hice, no me gusta. (Negó. Se paró luego de un suspiro largo y se colgó en mi cintura. Acuné su trasero y caminé con ella en mis brazos) Vamos por más.
S: ¿Hijos? (Ella negó)
C: Sexo. (La miré con una sonrisa) Si queres más hijos podemos esperar unos meses… ¿Puede ser? Paz… (Me pidió apoyando su cabeza en mi hombro exhausta)
S: Como desee Sra. Estevanez, pero no me diga que está cansada porque necesito más, ¡Mucho más! (Me miró sorprendida con esa sonrisa perfecta)
C: ¿Mucho más? (Asentí sin dudas e ingresamos a la habitación) Tengo mucho más… (Me dedicó una mirada increíble, pasé una mano sobre el lindo sujetador armado que alzaba esos senos, um…Quiero saborearlos. Suspiró con fuerza)
S: ¿Puedo ver a que sabe? (Me miró con una sonrisa)
C: A leche condensada. (Se sonrió de costado y me sonreí con ella)
S: ¿Puedo ver por mí mismo y sacar mis conclusiones? (Estiró los labios y respondió)
C: Esa es una pregunta muy inteligente. (Me aseguró asintiendo)
S: ¿Eso significa…? (Ella hizo mueca de no saber)
C: Me da impresión. (Aseguró) Hacelo rápido… Necesito otra cosa. (Me impuso y asentí)
S: Mandona.
C: Irritante. (La miré con una sonrisa dolida y ella carcajeó) Vamos Estevanez se hace tarde… (¿Para qué? Ella negó, ah es chiste) Mira que me enfrío…
S: Te vuelvo a calentar. (Rodee sus senos con mis manos y ella respiró profundo) ¿Esto te gusta? (Le pregunté cuando pasaba el dedo índice por la piel descubierta de su escote. Ella asintió y cerró los ojos) ¿Prefieres no ver? (Ella negó y estuve de acuerdo) Entonces sentí, sentí cuanto te adoro, cuanto te deseo, cuanto me gustas… Cuanto te amo. (Me incliné besando sobre su corazón) Mataría y moriría por usted Sra. Estevanez (Ella suspiró con una sonrisa)
C: Espero que no tenga que utilizar ninguno Sr. Loquito. (Se sonrió jugando conmigo)
S: Sos tan hermosa y especial, una mujer excelente en todo aspecto… (Le recordé y ella negó)
C: No soy perfecta…
S: Perfectamente imperfecta, ideal sos… (Ella volvió a sonreír)
C: No me digas esas cosas. Porque voy a agrandarme… (Besé su pecho, su garganta, su cuello) Ah… (Suspiró)
S: Podes agrandarte cuanto quieras… (Le ofrecí y ella Inhaló hinchando su pecho, cuando bajaba presioné una copa del sujetador y quedó expuesta frente a mí. Mi esposa respiró pasando la mano sobre mi mejilla y me froté contra ella)
C: Estas siendo muy dulce, no me salgas con que estas enfermo terminalmente o algo así, realmente esto es muy raro… (La miré con sorpresa y sonreí con fuerza)
S: ¿Qué mierdas? No estoy enfermo. Sabes que soy eterno rubia ¿Qué mierda decís? (Reí)
C: Me asustas… (Me dijo sinceramente) ¿Qué estás haciendo? (Me preguntó)
S: El amor, eso estoy haciendo, con vos… (Le recordé y ella asintió)
C: Casi nueve meses, creí que para estas instancias ya habríamos terminado. (Sinceramente, no es así.) ¿No recordas? “Ya fue suficiente Carina, necesitamos duro y de una vez” Esas palabras son tuyas, de hace veinte minutos… (Me recordó)
S: Soy un animal… (¿Eso dije?)
C: No… (Suspiró) Sos increíble. A mí también me gusta rápido y duro amor… (Negué)
S: ¿Es así siempre? (Asintió. Soy un animal, negué) Entonces vamos a ir lento esta vez mi amor… (Ella negó)
C: Esta vez yo lo quiero rápido y duro. (Negué)
S: Sra. Estevanez, esas palabras no pegan con usted… (Se sonrió mirándome)
C: Me importa tres carajos Sr. Estevanez. (Me aseguró desafiante) Sino me voy… (Se levantó)
S: No, no quedate conmigo…
Le pedí y ella sonrió tirándose encima de mí, nos besamos siendo nada más que fuego, un beso duro con lenguas sobresalientes y labios presionados por dientes.
Abracé su espalda pasando mis manos por el borde de su sujetador y lo desabroché, ella suspiró y tomó mi mejilla, la beso con suaves besos con amor, claros y suaves como nubes. Respiré profundo y ella pasó su boca por mi garganta, tomé su labio superior con mis dientes deteniendo mi lengua en su boca, trazando cada espacio de esos dos labios, acariciando su suave piel similar a la seda. 
C: Te amo, te amo demasiado. (Me aseguró sollozando)
S: No llores, o me contagio… (Sonrió dejando caer varias lágrimas)
C: Tarde. (Me besó)
S: Te amo mucho mi amor. (Le aseguré. Acaricié mi pierna con la suya) Te amo eternamente.
C: Eternamente… (Probó la palabra nueva) Eternamente, te amo eternamente… (Suspiró con ambos ojos cerrados)
*Narra Carina*
El tiempo no corría, pero nosotros nos vamos a amar eternamente. Sonreí cerrando los ojos.
C: Eternamente (Es una hermosa palabra) Eternamente, te amo eternamente…
Aseguré con sinceridad mientras tomaba respiración profunda y me preparaba para que mi esposo me amara duro, pero con tiempo…
S: Tenes una piel tan hermosa y suave… (Me avisó pasando una mano sobre mi hombro, su pierna derecha enredada con la mía. Reí y apoyé mi cabeza sobre su hombro) ¿Te reís? (Estiró mi cabeza y abrí los ojos, encontrándome son los suyos expectantes)
C: Que… No sé, tengo ganas de reírme. (Reí con más fuerza y este rió conmigo)
S: Sos hermosa. (Rió y abrazándome pegando su cuerpo con el mío, nuestros cuerpos pegados, sentados uno frente al otro.
Plante un beso sobre su hombro y este bajó con sus besos sobre mi pecho, jamás me habían besado los senos al poco tiempo de haber tenido a mi hijo. Pablo Arce estaba bastante enojado conmigo en esos momentos. No tuve otra situación igual, sus labios estaban cada vez más cerca, ¿Y si no lo tolero? No quiero tener que alejarlo. Respiré profundo y él acarició mi pezón.
C: Ah…
Suspiré finito y suave, es tolerante. Introdujo mi seno en su boca y… Y miré las estrellas.
S: Sabe increíble realmente. (Aseguró) Claro, ¿cómo los chicos van a querer separarse de esto? ¡Si tiene un gusto riquísimo! (Me reí fuertemente y él se pegó más a mí) Tu piel se siente tan sensible, tengo miedo de lastimarte. (Me confesó)
C: No me rompo… (Le informé, este asintió)
S: Pero si te lastimas. Yo te quiero perfecta. (Me avisó acariciando el otro pezón)
C: Mmm… (Me quejé arqueando la espalda y tirando mi cabeza hacia atrás)
S: Que rico… Suave… (Rió) No quiero acostumbrarme a esto… (Volvió a confesar, reí)
C: Ay Sebastián… (Me reí, meciendo mi cabeza)
S: ¿Qué? ¡Es cierto! (Presionó mi espalda y me apretó contra él una vez más. Gemí, él igual y suspiró junto a mi boca, como si fuese un secreto de ambos) Sos increíble, sos como un sueño cumplido. Mi reina. (Me sonreí, me siento sensible aún o él dice cosas muy hermosas hoy…)
C: Vos sos mi sueño cumplido. (Sonreí) Hasta el fin del mundo querido… (Le pedí) Oh sino al infinito y más allá, ambos nos pertenecen solo a vos y a mí. (Me negó) ¿Qué?
S: Eso es de Marcoria y Rolena mujer, puros cuentos, lo nuestro es la realidad. Lo nuestro es Al centro de la tierra, en donde nadie va, a donde nunca nadie llegó, a donde nadie nos va a ir a buscar… ¿Te llevo al centro de la tierra? (Me miró y sonreí)
C: Esos inventos… (Me reí, este negó)
S: No soy guionista… (Aseguró en su defensa, levantando sus manos)
C: Lo sé, pero me encanta eso del centro de la tierra. (Negué) Mejor quedémonos acá… (Le pedí) Es mucho viaje y no tengo muchas ganas… (Le confesé, este rió)
S: Entonces que sea en casa. (Nos reímos tomándonos una vez más con un beso. Acarició mi pierna pasando por mi cintura, frotando la espalda, bajó hacia mis nalgas y presionó)
C: Ah… (Suspiré con fuerza y me levantó con ambas manos)
S: ¿Podemos ya? (Asentí) Despacio. (Informó)
C: Duro. (Le pedí) Casi nueve meses… (Murmuré)
S: Más de lo mismo. (Me recordó y negué)
C: Más de lo que me encanta. (Le dije y este sonrió) Si cambias tu forma de hacerme el amor y te volves todo flojito, voy a dejarte. (Le informe. Sebas me soltó y me miró raro. Tragué sintiendo que su mirada de sorpresa. Tomé una mano y la alejó) Yo…
S: Estas… ¿Loca? (Me miró con el entrecejo fruncido, mi corazón se paró, dejé de respirar y luego negó. Se tiró encima mío haciendo que ambos cayéramos hacia la almohada, su boca me presionó duro contra la mía hundiéndome en la almohada. Suspiré por la nariz y susurró) Broma, contra broma. Usted quiere duro y salvaje. Eso va a tener entonces Sra. Estevanez. (Sonreí y asentí. Casi que me muero)
C: Casi muero de un paro cardiorrespiratorio Sr. Estevanez. (Rió y negó)
S: Eso le pasa por hacerse la graciosa Sra. Estevanez. (Me respondió levantando una de mis piernas. Nos volvimos a sentar frente a frente y me miró) ¿Lista?
C: ¿Cómo podes hacerlo de cualquier manera en la que estemos siempre? (Estabas enfrentados, ¿Cómo mierda va a hacer?)
S: Un hombre con tal de hacer feliz a su esposa no pierde tiempo e improvisa cualquier cosa que salga Sra. Estevanez. Además, no es tan difícil, mira...
Tomó mis piernas levantándolas hacia arriba, acarició mi cola y mis piernas. Pasó sus piernas bajo las mías y luego me ayudó a sentarme encima de las suyas. Se introdujo dentro de mí de un tirón. Y grité…
S: ¿Eso está bien? (Rodeó mi pierna alrededor de su cintura, la acarició) Me pican las yemas de los dedos, quiero tocarte, sentirte toda.
C: Haceme lo que quieras, soy tuya. (Asintió)
S: Mía… (Se sonrió) Avísale a Desidero que puedo cagarlo a piñas. (Negué riendo)
C: Decile vos… No tengo escenas de sexo con él, solo es un pequeño beso… Esa parte es de Sofía. (Le recordé y suspiramos)
S: Ahora también me lo tengo que bancar a Taibo, papá lo quiere introducir… (Negué) Con vos… (Se quejó)
C: Sebastián no tenemos que hablar de esto ahora. (Me moví encima de él, tiró duro dentro de mí) ¡Ahu! (Me quejé y me miró)
S: No me distraigas entonces… (Me miró) ¿Te dolió? (Asentí) Perdoname. (Me miró arrepentido)
C: Por favor Sebastián, olvida esas estupideces, solo me acuesto con vos y solo lo voy a hacer con vos… Además, no creo que vuelva a grabar más después de Camino al Amor… (Me duele, pero no quiero tener problemas con él por escenas, por besos, por nada. Me miró deteniendo todo, se salió de mí y me miró expectante) Ya actué, lo hice bien, fin del tema. Termina esta y me retiro. (Le aseguré)
S: No quiero ser el responsable del fin de tu carrera. Sé cuánto sufriste cuando el papá de Manu te dejo por eso mismo… (Bajé la mirada. Eso es cierto… Aun no entiendo como todos lo saben) ¡Ey mirame! (Levantó mi vista) No es así. Es solo un juego mi amor. Podes hacer cuanto quieras, sos libre mientras duermas conmigo todas las noches y me ames tanto como yo a vos. Si vos me dejaras Cari… (Me aferré a él)
C: Nunca podría. (Le aseguré con candado y él sonrió)
S: Yo moriría sin vos mi amor. (Repitió con calidez)
C: Necesito que me termines de hacerme el amor. Por favor… (Le supliqué y este sonrió. Volvió a tomar mis piernas, con suavidad acariciándolas. Pasó sus piernas nuevamente y me enredé en su cintura, su piel caliente me quemaba el alma. Sonreí sintiendo sus besos, pasaba un beso por cada manchita de mi hombro, sonreí) No terminás más ahí…
S: Puedo estar por años. (Acordó conmigo. Se introdujo nuevamente dentro de mí y abrí la boca) Todo es mejor dentro tuyo Sra. Estevanez. (Me susurró)
C: Ay, esas… Esas cosas que decís son… Tan lindas… (Respondí y este sonrió sobre mi hombro)
S: Necesito que te vengas, me regales eso, eso es hermoso para mi… (Aseguró y sonreí)
C: Eso te hace sentir mejor ¿no machista? (Se sonrió y asintió)
S: Por supuesto. (Reímos) No, no es eso, es que me siento especial… (Aseguró y miré sus ojos oscuros, decía la verdad… Él se sentía especial complaciéndome…)
C: Ay mi amor… (Dije emocionada una vez más mientras reclamaba de su boca y nos movíamos al unísono)
S: Mi reina, mi esposa, mi mujer… (Susurró besando mi garganta y tirando dentro mío) Te amo mi amor.
C: Te amo mi amor.
Elevándome cada vez más alto y más rápido. Respire con fuerza y me moví en su contra. Respondimos al otro con necesidad con pasión, con amor.
El fuego caliente me surgía del vientre, sobre la espalda, llegó a mi cuello, las orejas, rodeó mis mejillas y reventé en millones de cristales como un jarrón de porcelana. Sebastián me respondió de igual forma, derramándose dentro de mí.
S: Te amo, te amo… (Susurró)
C: Yo te amo, yo te amo mi amor. (Aseguré sonriendo y recostando mi cabeza sobre su hombro muy cansada)
S: ¿Eso es todo Zampini?
C: ¡Sra. Estevanez! (Lo corregí y este asintió)
S: Me retracto… (Asentí y este me miró)
C: ¿Qué? (Negué) No estaba acostumbrada a esto, tenemos toda la noche deben ser, nueve, diez de la noche y todavía tenemos mañana y… (Me interrumpió con un beso acariciando mi pierna, allegándose en mi punto, a mi debilidad) Sebas… (Respiré)
S: Vamos Sra. Estevanez… (Pidió y pude sentir como volvía a recargar la partida)
C: Mhm… (Me quejé y esta vez lo tenía debajo haciendo todo el trabajo, me moví contra suyo y armamos un compás adentro, afuera, arriba, abajo… Era feroz y salvaje. Presioné mis dedos en su espalda) ¡Ah! (Me quejé cuando aumentó la velocidad de la acción)
S: ¡Siii! (Gruño en mi oído mientras mordisqueaba el lóbulo de mi oreja seduciéndome. Llegábamos una vez más) ¡Vamos mi amor, dámelo, dámelo! (Me alentó y no necesité nada más para dejarme caer sobre la almohada y gritar con mi liberación)
C: Si… Ya estamos… (Respiré) ¿Suficiente?
S: Nunca tengo suficiente de vos mi amor... (Asintió sonriendo)
C: ¡Insaciable! (Me quejé y este rió)
S: ¡Hermosa! (Me gritó y nos besamos una vez más) ¿Harás la cena? (Negué) Entonces comeremos pizzas, tengo ganas de comer pizza…
C: Entonces pizza comemos. (Consentí)
S: Te amo. (Beso)
C: Te amo.

~***~
*Narra Manuel*

viernes, 21 de noviembre de 2014

Capítulo 62° (Reconciliación)

Mo: ¿Estas bien querido? Estas pálido… (Mi mamá acarició mi mejilla con suavidad. Suspiré negando, los chicos reían)
S: Estoy bien mamá… (Me quejé)
Mo: No, no. Tengo que hablar con Zampini, no puede ser que mi negro esté pálido… (Se reía)
Q: Moni… (La miró)
Mo: Era un chistecito. ¿Mira si se enoja y no me deja quedarme más con mi Chelzian? (Preguntó preocupada)
M: ¡Eyy! (Se quejó)
J: ¿Y nosotros? (Reclamó)
Mo: Pero ustedes son grandes, aparte hace mucho no vienen, vamos a ver que excusa me ponen… (Los chicos rieron)
S: ¡Sabes que Carina jamás haría esas cosas! (Quique negó)
Q: Tu madre no pasó mucho tiempo con tu esposa, eso no es bueno. Yo creo que la conozco porque es mi empleada, sino ni en sueños ¿No? (Me miró)
J: Oh, um… ¿Eso fue un reclamo? (Mi papá la miró asintiendo y sonriendo)
M: Y… ¡No venimos nunca! (Eso es verdad…)
S: Bueno, si tienen algo que decirle a mi mujer van y se lo dicen ¿estamos? (Reímos y ellos prometieron avisar) ¿Están seguros que quieren a los tres? (Ellos asintieron)
J: Podemos ir a lo de la abuela Lili… (Mi madre negó, ¡que celosa es!)
Mo: No, no querida, también sos mi nieta y jamás pasamos tiempo juntas. Además necesitamos arreglar las cosas para tu fiesta… (Jaz asintió con un brillo en sus ojos ¿ansias serán? Estoy feliz de que ella haya aceptado hacer esa fiesta, es lo que se merece…)
S: Bueno. (¡Me quiero ir ya!) Sabes qué hacer con tu hermana. (Miré a Jazmín) No hagan nada atrevido. (Miré a Manuel y este negó)
Q: No van a dormir juntos. (Aseguró papá, me reí)
S: ¡Eso!
M: Ok. (Hizo la boca a un costado)
Mo & J: ¡Celosos! (Se enojaron)
S: Na mentira dejalos papá, ellos saben que hacer… (Este asintió sonriendo)
Q: ¡Veremos, veremos…! (No prometió nada, um… Pobres chicos)
J: Abuelito… (Lo abrazó con dulzura y una sonrisa compradora)
Q: ¿Cuánto queres? (Se rindió a su sonrisa)
S: ¡Chanta! (Jazmín rió y Manuel junto con ella. Mamá negaba, sabía que Jazmín era su debilidad, así como lo fue mi hermana Sol, así como lo es mi Franchesca. Las mujeres Estevanez son la debilidad de papá)
S: Me voy, sino mi esposa se me va a escapar. Chau mamá, chau viejo. (Mi mamá me abrazó)
Mo: Chau nene, cuidate, cuidensé ¿Si? (Asentí)
Q: ¿Cari los busca al colegio el lunes entonces? (Asentí)
S: Chau chicos, cuidensé, ojo. Los amo. (Me saludaron) Nos vemos.
Por fin salgo de ahí, el viento estaba fresco y te secaba la cara. Hice una mueca de desagrado y subí rápidamente al auto titiritando de frío.
Enciendo el auto, necesito hacerle el amor a mi mujer. Hace frío y la necesito desde casi nueve meses.
~***~
*Narra Carina*
Me sonreí viéndome al espejo… ¿Cómo llevar el cuerpo así después de dos hijos? Todas las mujeres preguntan… ¿Sera que mi piel es especial? Obviamente la cuide con cremas, y no se cuanta cosa más… Mi estómago estaba un poco más chato que la semana en la que Chelzi nació. Ya soy yo otra vez… Aunque mis senos siguen enormes.
“Yo quiero saber qué gusto tiene eso…” Me debeló cuando miraba con deseo a mis senos la semana pasada. Ouh mi pobre esposo, casi nueve meses sin sexo. Negué con frustración. La tención luego de tantos meses, luego de tantas corridas, del parto tan intenso y largo que mantuvimos para que naciera nuestra pequeña…
Suspiré, él fue tan dulce y atento conmigo todo ese tiempo, que hoy luego de un mes ya no puede aguantar más… Mi marido es insaciable, por lo menos tres o cuatro veces por semana era… ¿De dónde es que salió nuestra hija sino?
Me sonreí por mis preguntas… ¿Cómo un hombre tan insaciable logró pasar ocho enteros meses sin sexo? Jadee abriendo la boca ¡Te ama demasiado! Seguramente. Me sorprende bastante… No mantenemos sexo desde mi quinto mes de embarazo. Me sonrío, Sebastián cuando le dije eso me respondió con que “se hará lo que fuese más cómodo para vos” Es tan atento, siempre.
Pasé una mano por el borde de la media obscura… Esto parece como de películas. Mi lindo, lindo, lindo sujetador negro de encaje las sostiene en su lugar, me presiona un poco, mis senos no están normales… Mi pequeña apenas tiene un mes y una semana…
Pasé la mano sobre la braga de encaje, este color obscuro pega con el color de mi piel, y si no pega, le sienta bien… Aunque me hace más pálida.
Pasé el rímel sobre mis pestañas y revolví mi pelo corto… Mi madre me dijo una vez que los hombres son una incógnita, pero que si aman se quedan ahí, sea como sea… Así es… Sebastián se quedó sin sexo por casi nueve meses ¡Dios gracias por avisar! Sonreí, necesito que mi esposo tenga su liberación o puede abandonarme... Me reí pasando el labial rojo opaco, acariciándome los labios. Que bien me sientan los colores obscuros…
El portón fue abierto, el auto rugía… Sebastián paseaba con frío para ingresar el auto a la casa. Me senté sobre el sillón con las piernas dobladas, agradezco que la estufa de la casa esté prendida, este invierno se viene helado.
La llave se quejaba chocando con la cerradura para abrirla. Me sonreí, estaba como ¿desesperado? Me apené negando ¡La señora Estevanez al rescate!
Sebastián logró ingresar a la casa y pasó de largo el living hacia las escaleras, negué ya que estaba sentada en el sillón. Me reí y escuché que me llamaba.
S: ¿Cari? ¿Mi amor en dónde estás?
C: Sebastia-an… (Canturreé llamándolo y este bajó de inmediato. Me buscó en la cocina y me reí con una carcajada sonora, pasó al pasillo e hice ruido con mis dientes)
C: Tch, tch, tch… (Negué apoyando una mano sobre el respaldar del sillón y estirándome sobre él. Mis piernas dobladas. Que buena altura me hacen estos zapatos)
S: ¡Me estas volviendo loco! (Se quejó y caminó hacia el living) Santo dios… (Suspiró al llegar y verme)
C: Linda cara Estevanez… (Me sonreí de costado con su expresión, era muy gracioso. Apoyé los codos en mis piernas) Respira…
*Narra Sebastián*
Ella, esa… Esa no… ¡No es mi esposa!
S: Santo dios… (Suspiré y sentí que me faltaba el aire. Abrí la boca. ¡Es una diosa!)
C: Linda cara Estevanez… (Ella negó cambiando de posición, ahora sus codos estaba sobre sus piernas, se sonreía con malicia, con regocijo… Con deseo) Respira…
¿Estás loca mujer? ¿Cómo mierdas se atreve a aparecerse así? Recordé que había dejado de respirar y comencé a hacerlo agitadamente.
Estaba petrificado, no me podía mover. Su cuerpo cambio bastante. Desde la última vez sus senos estaban más grandes, su cadera estaba un poco más estrecha, aunque ¡Dios! ¡Qué hermoso trasero Zampini!
S: Usted es una diosa Sra. Estevanez… (Murmuré y sentí como me presionaba los jeans. Tranquilo es nuestra, solo nuestra…)
C: Oh, muchas gracias Sr. Estevanez.
Se levantó con esa mirada, su mirada obscura y deseosa, sin compasión. Mierda esto va a ser divertido. Orgulloso de haber esperado…
Cada vez se acercaba más hacia mí. Su esbelta figura era perfecta, lo era para mí. Esa piel pálida, sus bordes redondeados, sus hermosas pecas obscuras sobre ella, por favor…
Llegó a mí y posó las manos sobre mi hombro. Sus ojos se conectaban con los míos y no los abandonaban. Oh me quema el cuerpo por dentro y ahora mismo necesito desabrocharme los pantalones, es doloroso…
Esas preciosas manos, de dedos largos y delgados. Esas uñas rojas se presionaba sobre mi pecho y se acercaba, su mirada se hacía cada vez más delgada, cerré los ojos.
C: Mirame por favor… (Murmuró su voz era más gruesa y ronca. Abrí mis ojos rápidamente encontrándome con la suya nuevamente) Que hermosa mirada tenes…
Asentí levantando una mano y ella tomó mi mano poniéndola a un costado nuevamente.
S: Casi nueve meses… (Murmuro con deseo y necesidad. Asintió)
C: La Sra. Estevanez al rescate… (Meció su cabeza) Pero disfrutando, despacio… (Sus manos me presionaron ambos lados de la campera tirando hacia abajo y esta calló) Con suavidad… (Me pidió y sus manos tiraron del sweater por encima de mi cabeza ¡A la mierda con el frío!) Tenemos todo el tiempo del mundo… (Acarició el dobladillo de mi camiseta)
S: Mi amor, Carina por favor… (Suspiré con fuerza y ella sonrió)
C: Todo el tiempo del mundo (Me recordó y asentí) Todo el tiempo del mundo… (Repitió pasando una mano por debajo de mi remera y acariciando los bellos de mi vientre. Gemí) Si… ¿Así está bien? (Asentí) ¿Mas? (Asentí rápidamente. Ella tomó el botón del jean y me sintió) Ay… (Suspiró pasando su mano sobre le tela de jean)
S: Por favor… (Le supliqué con la necesidad atragantada en la garganta) Mi amor…
C: Estas increíble. (Se rindió apoyándose en un pie y jugando con el otro sobre el suelo. Desprendió el botón y bajo el cierre)
S: See… (Estuve de acuerdo cuando me tomó en sus manos y presionaba, tocando, jugando)
C: ¿Así? (Su voz era más fina, parecía la de una niña, pero con esa madurez, ese tono ronco…)
S: Se, se hace como quieras, se…
Respiré profundo cuando me estiró con la otra mano. Caminamos. Ella jamás dejó de mover sus cálidas manos sobre mí. Me sentó sobre el sillón y caí, ¿Ya se arrepintió? Su mirada estaba llena de diversión. ¡No lo creo!
Su mirada se posó sobre mi dura, dura debilidad y ella me ponía aún más duro solo con esa mirada. Jadee y pasó la lengua sobre sus labios, lentamente… Su mirada no se despegaba de la mía… Oh sí.
S: Cari… (Llorisquee)
C: Ya voy… (Contestó como una niña regañada y se acercó a mí. Sus manos presionaron mi miembro y grité) ¿Estas palpitando? (Eso parece…)
S: Nueve meses mujer, ¿recordas eso…? (Gimotee, y ella negó con una sonrisa. Me callé y la respiración se me cortó cuando su boca quedó alrededor de mi miembro) Carajo… (Suspiré y ella sonrió lamió, su lengua trazaba círculos imaginarios en mi punta. Que buena es carajo…)
C: ¿Así es? (Asentí con rapidez y la boca abierta) ¿Tengo que dejarte acabar así? (Negué)
S: No si no queres… (Le aseguré. Su labial rojo se esparcía alrededor de mí. Acaricié su labio inferior enterrándome con su labial, ella chupó más duro) ¡Si Mierda! (Asintió y lo hizo más rápido, más fuerte, más duro) ¡Cari! (Grité llegando y ella se atragantó conmigo) ¿Estas bien amor? (Asintió)
C: Esto no es nada sexy ¿No? (Sonrió tosiendo un poco más leve e imité su sonrisa pasando mis manos sobre sus mejillas)
S: ¿Qué decís? ¿No te viste al espejo? (Negué) Además lo que no es sexy es vomitar… (Ella hizo cara de asco)
C: Me gusta a lo que sabes… (Asentí, lo se…) Me ahogué es todo. (Aseguró, lo se…)
S: Lo sé. Agradezco eso. (La miré y ella sonrió con ¿Timidez?) ¿Tímida? (Pregunté con gracia)
C: Tch, tch (Negó) A-ver-gon-za-da. (Me recordó y negué)
S: Vergüenza robar.  (Le recordé y ella rió) Necesito ahogarme también… (Ella se puso de rojo fuerte y se sonrió) En vos…
C: Ay Sebastián… (Suspiró negando, esta vez sí fue timidez, con vergüenza. Me reí)
S: ¿Qué? (Acaricié su espalda acercándola a mí) Lo necesitamos… (Le recordé y ella asintió sin más vueltas. Su mirada perdida en mí, en nosotros, en ahora) Ya fue suficiente Carina, necesitamos duro y de una vez. (Le recordé y ella asentía con la lujuria salvaje recorriéndonos hasta el alma) Pero antes… Me toca a mí. (Le recordé) Sentate amor… (Así hizo, jamás si abandonar mi mirada)
C: ¿Qué vas a hacer? (Preguntó cuándo tomaba los zapatos y los hacia a un lado del sillón)
S: Sabes lo que voy a hacerte… (Susurré en su oído, ella asintió)
C: Estoy ansiosa nada más... (Me debeló con deseo)
S: Lo se… (¡Ya lo sé! ¿Sabes hace cuanto que necesitaba esto? Encima está más hermosa que nunca…) Lindas medias…
Ella asintió no encontrando el humor. Me miraba fijo, perdida en mis ojos. Llegué al final de las medias y había algo cálido ahí. No me pude negar de acercarme. Hice ruido de coche y tracé una ruta desde su muslo derecho mandándome hasta la última estación.
C: Ah…
S: Si carajo, llegué a mi estación favorita… (Se sonrió con gracia) ¿Entendiste el chiste? (Asintió ahora volviendo a su reacción de placer)
C: Si, si… (Gimió con un suspiro)

S: ¿Así? (Asintió) Respóndame Sra. Estevanez así se lo que hago…