martes, 19 de agosto de 2014

Capitulo 59° (Te Amo Tontito/a)

Lo necesito cerca… Lo extraño…
Observé mis ojeras, hace mucho que no duermo pensando en él… Sonreí. Ya sé lo que voy a  hacer. Tomé mi camisón de tiritas, el rosadito. 



Posé la prenda sobre la cama y comencé a desnudarme, era algo pasadito de la raya, pero es mi novio y planeamos casarnos en un futuro, ya no es nada de otro mundo. Me conoce mejor que yo.
Me saqué la camiseta, el short y me acerqué al espejo. Me solté el cabello y se abrió como una nube alrededor de mis hombros hasta unos centímetros arriba de la cintura, realmente estaba largo mi cabello. Lo lancé a un costado y me puse el camisón solo sobre mis braguitas blancas, olvidándome de mi sujetador, ya que mis senos eran bastantes formados rellenando el escote. Mi cuerpo cambió bastante durante este tiempo, varias cosas cambiaron en mí. Entre eso, mi cuerpo.
Mis mejillas se enrojecieron y un calor interno me recorrió el cuello y las orejas, solo pensarlo hacía que mi invierno desapareciera, la adrenalina de lo que estaba por hacer también ayudaba. Esto estaba algo raro, pero yo necesito a mi novio y eso es más importante que cualquier cosa…
Tomé la caja de color madera que estaba al lado del armario junto al placard y la abrí. Los zapatos altos y rosaditos eran bonitos, esos los estaba guardando para mi fiesta. 



Mi abuela dijo que este par, mi madre los había usado la última vez que la había visto. Mi madre era… Una mujer con una imagen muy femenina. Ella siempre estaba lista para una reunión o un encuentro, ella era… Organizadora de eventos. Mi madre era una mujer hermosa, saqué sus ojos.
Una lágrima me recorrió la mejilla y sonreí recordándola, voy a usarlos, quizá pueda… Ni yo sé que quiero de esto, pero lo que si tengo muy en cuenta es que amo a mi novio y quiero reconquistarlo.
Caminé hacia la puerta y salí por ella. Caminé el largo pasillo pasando el baño y la habitación de mamá hacia la de Manuel que estaba enfrente de esta. Tomé el picaporte y lo giré en silencio para entrar sigilosamente. Cuando entré, la habitación estaba obscura y Manuel estaba de espaldas mirando hacia la pared. No llevaba remera, podía ver su pálida piel desde acá.
Me acerqué a la cama y moví las frazadas con lentitud. Suavemente me metí abrazándolo por la espalda, posé un suave beso en su hombro y escuché como murmuraba en sueños tal cual como mamá lo hace cuando está preocupada, o triste… 
M: No te vayas… Jazmín… No te vayas mi amor…
Se acomodó y sentí como las lágrimas me pinchaban en los ojos. Lo presioné más a mí y sentí como suspiraba fuerte retomando conciencia despertándose. Se dio vuelta al sentirme a su lado y esos hermosos y raros ojos miraron hacia mis verdosos ojos. Su mirada seria me analizaba mientras un líquido espeso se removía entre sus ojos.
M: Hola… (Susurró dándome un pequeño beso)
J: Hola. (Mis ojos se cargaron una vez más) Tenía frío, te extrañaba mucho… (Llorisqueé y él me abrazó con fuerza)
M: No, no mi amor no llores… (Negué y me alejé para poder mirarlo a los ojos)
J: No quiero que nos alejemos otra vez. Por favor… (Le supliqué)
M: No nos vamos a alejar más mi amor. (Me aseguró presionando mis labios con los suyos, saboreó mi labio superior y suspiré. Ese reconocido calorcito subió desde mi vientre a mi estómago, luego llegó a mi pecho y finalizó entre mi cuello y mis orejas, necesitaba esto. Lo necesito)
J: Te necesito Manu… (Murmuré)
M: Me tenes mi amor. Siempre. (Suspiré con frustración)
J: Pero te necesito con deseo Manu… (Abrí mis ojos y volvimos a conectarlos) Te necesito… (Su expresión era de confusión. Frunció el entrecejo y negó)
M: Yo no te quiero obligar a hacer nada, yo no… (Lo callé con otro beso para seguir diciéndole)
J: Yo te necesito mi amor… Yo. (Suspiré en su boca y él jadeó pasando una mano por mi muslo derecho, acaricié su espalda)
M: No llevas un short… ¿Vos me queres matar no? (Preguntó sonriéndose. Luego de pasar los dedos por la tira de mi camisón y sintió que nada sólido cubría mis senos. Levantó la frazada y me observó) No llevas ropa puesta, casi… (Murmuró con la voz ronca, negué con temperatura dando un beso sobre su corazón)
J: No. (Murmuré. Se sonrió y se levantó de la cama ayudándome a hacerlo. Vio mis zapatos y sonrió al ver que le ganaba cuatro o cinco centímetros. Suspiró con fuerza y recorrió mi pierna con una mano, bajó quedando acuclillado cerca del suelo y delineó el borde del zapato derecho para mirarme desde abajo)
M: Prométeme que jamás vas a usarlos en público… Por favor. (Rió y se levantó. Tomó mi pierna derecha con fuerza a la altura del muslo haciendo que yo la levantara y la enredara en la cintura, quedé parada en una pierna y él sacó mi zapato con su mano, con la otra me sostenía la cintura. Nuestros ojos jamás se desconectaban, todo en silencio, todo con lentitud, pura y tortuosa lentitud. Negué y este levantó las cejas)
J: No puedo, los iba a usar para mis quinces. ¿Puedo? (Murmuré, este sonrió para hacer igual con mi otra pierna y tomando mis zapatos en sus  manos los observó, luego me miró)
M: Pensé que no querías una fiesta…
J: Mamá quiere que la haga (Iba a hablar e interrumpí) Yo también la quiero.
M: Me lo imaginé… (Asintió)
J: ¿Qué chica no quiere brillar? Siendo la hija de mamá, todos querrán concurrir, va a ser una gran y costosa fiesta... Esto último no me gusta de esto... (Aseguré, me parece un desperdicio de plata, solo mi vestido costaba quince mil pesos, la tía Anabel aseguró comprarlo, mamá se negó, pero ella así lo quiso, ella es madrina de Manuel y… ¿Mía? Ella dice querer serlo, pero luego está la tía Sol…)
M: ¿La plata? (Sonrió negando cuando asentí) Sabes que acá hay demás… (Apretó mi cintura y me señaló la cama, asentí y me acostó bajo suyo)
J: ¿Te molestaría dejarme usarlos…? Es que… Eran de mi madre. (Aseguré con el rubor tiñendo mis mejillas. Negó)
M: Entonces podes hacer lo que quieras.
(Sonrió. Con lo celoso que es Manuel, esto es un gran avance, no me dejó usar tacos nunca y es más me obligaba a usar converse y vans todo el tiempo, tiene suerte de que las adore. Me sonreí ampliamente con felicidad y me subí encima de él juntando nuestros cuerpos amarrando mis piernas en su cintura. Presioné mi sexo junto a su excitación y suspiró con fuerza)
M: Por dios… Decime que no estoy soñando, va a ser muy cruel despertarme… (Me reí)
J: No es un sueño. Te deseo mi amor, Manu quiero que lo hagas, hoy, ahora… (Le aseguré) Te amo.
M: Ay Jazmín… Mi amor… (Jadeó mientras se lanzaba aprisionando mis labios) Yo también te amo hermosa, mucho.
Sus labios acariciaban mis labios, mientras me allegaba a sus pantalones y se los sacaba. Él se salió de ellos y tiró de mi camisón. Estiré mis brazos y solo una prenda cubría mi cuerpo. Se sonrió cuando me sonrojé mirando a su ombligo. Acarició mi mejilla buscando mi mirada y me besó. Jadeé en nuestro beso y me miró a los ojos.
M: Nunca vamos a volver a separarnos tanto tiempo ¿Entendiste? ¡Nunca! (Asentí)
J: Nunca… (Murmuré) Te amo… (Una lágrima rodó por mi mejilla y este sonrió)
M: Yo también te amo hermosa…
Esa noche me volvió a llenar con su amor. Me completó, como su novia y como mujer…
Yo era una mujer a partir de ese momento. Me sentía más grande de lo que era. No sé, pero últimamente estaba bastante perdida con eso de la madurez avanzada. O eso dijo mi doctora. Si, mamá me sugirió ir a un psicólogo, por todo lo que tuve que “padecer” según sus palabras.
Cuando yacíamos juntos en su cama, yo encima de él escuchando su corazón latir con fuerza bajo mi oído, tratando de recomponer la respiración. Lo miro a los ojos.
J: Gracias. (Me sonrió y el niega)
M: ¿Por qué darme gracias? (Me miró)
J: Porque sos un chico increíble, porque confiaste en mí, porque me amas… Por eso, sos… Tan importante en mi vida, vos me llenas el alma mi amor… (Se sonrió con felicidad)
M: ¿Estas segura de que no queres que tengamos un hijo? (Extendí mis ojos a su repentina pregunta y noté que era una broma)
J: No seas tonto… (Se rió)
M: Es que, si tenemos un hijo voy a estar seguro de que no vayas a dejarme y jamás nos vamos a poder separar. (Volvió a reír. Le preocupa que lo deje, no pienso hacerlo…)
J: No voy a dejarte Manuel… Yo te amo, no podría ni aunque quisiera. (Aseguré)
M: Nadie puede asegurarme eso, pensé que ya no querías estar conmigo. (Confesó con el entrecejo fruncido. Negué y besé sus labios)
J: Yo te lo aseguro. Sin vos me siento vacía… No pienses en eso. (Le pedí. Asintió besando mi frente y volvimos a acomodarnos juntos. Me sonreí y este me miró)
M: ¿Qué pasa?
J: Manu vos… (Me reí con gracia) ¿Hablas dormido? (Lo mire y enrojeció mirando a un costado)
M: ¿Cómo lo sabes…? (Murmuró)
J: Cuando llegué hablabas solo… (Fruncí el ceño recordando porque y él asintió)
M: Si… (Dijo mirando hacia un costado, estaba avergonzado)
J: No podes negármelo. Asique, además de ser sonámbulo, hablas… (Me reí y el me miró alzando una ceja)
M: ¿Te reís de mí? (Se quejó y asentí) ¿Cómo mierdas sabes que soy sonámbulo…? (Se quejó, pero estaba reprimiendo una sonrisa)
J: Apareces en mi pieza varias veces y cuando despertas miras mi habitación como si fuese un manicomio hasta que lo reconoces. ¡No soy idiota! Además, mamá me contó que cuando eras chico amanecías en el piso, o en el baño. (Reí con gracia. Me mordió un cachete) Auu… (Me quejé riendo)
M: No te rías de mi tontita. (Rió junto conmigo y nos besamos) Te amo.
J: Yo te amo tontito. (Sonreí y me recosté junto a él)

CONTINUARÁ...

lunes, 18 de agosto de 2014

Capitulo 58° (Lo necesito)

*Unos Días Después…*
Era la noche del viernes, mañana la tía Sol vendría, se suponía que vendría hoy, pero sus planes cambiaron. La habitación seguía fría, como los anteriores días últimamente. Me recosté y sentí la cama helada, estaba temblando y por inercia comencé a frotar mis pies abrazándome a mí misma. Las medias me cosquilleaban la planta de los pies. La molestia no se iba, mi cama seguía helada. Me sentí sola, emocionalmente. Miré a mi techo me bastante incómoda y algo triste, cuando mi teléfono sonó.
*Q pasa cn nosotros amr?*
El estómago me rugió con angustia y negué. No puede ser como nos evitamos en toda la semana. Últimamente estuvimos distantes, desde la última vez que Manu quiso que lo intentáramos nuevamente hace ya dos semanas. Yo seguía tensa al recordar lo que sucedió la última vez que Manu y yo estuvimos juntos…
Mamá aseguró que no volvería a tomar mal las cosas e incluso me incentivó a comenzar a tomar anticonceptivos. Le aseguré que no volvería a pasar, pero ella me explicó que eso se siente y no se planeaba. Acepté, ya que no sé si lo volveré a hacer con Manu nuevamente, pero pensé que tendríamos que estar prevenidos. Mamá solo me pidió que nos cuidáramos. Esa conversación, no la voy a olvidar nunca…
*Flash Back*
La puerta de mi habitación sonó con el suave golpe sobre ella.
J: ¡Pasa! (La puerta se abrió) Mami… (Suspiré con una sonrisa)
C: Hola mi amor, vine… ¿Querías hablar? (Asentí)
J: Necesito que hablemos… (Ella me miró tratando de descifrarme y se lo dije en seco) Necesito que hablemos de Manuel y yo… (Ella se puso seria y rígida mientras asentía)
C: ¿Qué pasa con ustedes…? (Dijo con la voz dulce y suave, me miró preocupada, negué)
J: Nada malo no te preocupes… Pero… (Murmuré inquieta, esto es difícil. Ella sonrió cálidamente y se sentó a mi lado acariciando mi rostro)
C: Podes decírmelo… (Aseguró. Suspiré y le dije)
J: Necesito saber porque reaccionaste tan mal a que yo y Manuel hayamos… (Ella pestañeó rápidamente) Ya sabes… Tenido una noche… juntos. (Ella posó la mano sobre la mía y suspiró con fuerza)
C: No lo sé… (Suspiró titubeando, y supe perfectamente que si lo sabía)
J: Si lo sabes… Te conozco más que a mí misma. (Le aseguré y ella sonrió)
C: Lo se… (Asintió) Está bien… Pero solo… No… (Interrumpí)
J: Contame lo que sea. (Le aseguré)
C: Yo solo… No sé cómo explicarte… Fui en busca de tus sábanas y me encontré con aquello. No entendí muy bien, pero cuando pasé mis dedos por la fibra de la tela y sentí la textura, cuando noté lo que era… Sentí como un… (Tragó) Como un dolor punzante… (Cerró los ojos) Sentí, traición… (Negué con angustia) Sentí que me usaste. (Ambas teñíamos nuestras mejillas con lágrimas y yo negué… ¿Usarla? ¿A ella? ¿Cómo?)
J: ¿Usarte? ¿Cómo? (Desentendida)
C: Pensé que ese era tu fin, mi hijo… (Ya entendí. Ella piensa que yo la busqué por el… Por Manuel. Negué varias veces)
J: Yo no te busqué mamá… Vos apareciste en mi vida, te cruzaste y parece que Dios te mandó para sanarme, para cuidarme... (Ella asintió, ella lo sabe) Para ser lo que necesitaba… (Acaricié su mejilla y ella sonrió) Me rescataste.
C: ¿Cómo pude dudar de vos mi chiquita…? (Se lamentó. Negué)
J: No era duda, era confusión. Tranquila, lo entiendo. No te juzgo ni te voy a preguntar nada más. Solo necesitaba saberlo, ahora tratemos de olvidarlo. No quiero recordar nada de aquella vez… (Dije recordando sus manos, su fuerza, el dolor de mis mejillas, su mirada de furia, de decepción, de odio…)
C: No te pongas mal mi nena, lo lamento ¿Si? (Negué)
J: No hay nada que lamentar. (Me sonreí) Solo olvidémoslo.
Ella asintió y me envolvió en sus brazos. Sus cálidos brazos alrededor de mí, conteniéndome, protegiéndome. Acaricié su pancita y ella sonrió. Hasta que en un momento se puso rígida y me miró.
J: ¿Qué pasa…? (Ladeó los labios y me acarició la mejilla derecha)
C: Voy a tener que medicarte. No quiero que te embaraces… (Negué)
J: No vamos a volver a hacerlo, por lo menos no ahora. (Mamá negó)
C: Nadie me asegura eso Jazmín, eso no se decide, ni se planea, solo pasa, en el momento, cuando se siente… Ustedes se aman y yo solo... No quiero correr riesgos, por ustedes, por su futuro. ¿Sí? (Preguntó. La miré perpleja y asentí)
J: ¿Pastillas? (Asintió)
C: Si, no pienso inyectarte, es lo único más accesible para vos. (Asentí) Vamos a ir al médico. Para controlarte ¿Si? (Asentí, ella solo me quiere cuidar…) Yo solo quiero cuidarte… (Me afirmó y sonreí)
J: Es lo que pensé recién… Una vocecita dentro de mí me dijo exactamente lo mismo, “ella solo quiere cuidarte…” (Se sonrió) Vos… Vos sos  más de lo que yo me imaginaba tener.
C: Vos sos alguien que jamás me imaginé tener. (Se sonrió) Pero le agradezco a la vida tenerte… Mi nena. (Me abrazó y la abracé con todas mis fuerzas)
*Flash Back Off*
Me levanté y caminé hacia mi espejo. Últimamente Manuel y yo estuvimos en canales distintos. Discutimos por una estupidez el sábado pasado. El lunes comenzamos a estar mejor… Pero yo no aguanto a estar así con él. Hace semanas que no estamos bien. Antes solía venir y acostarse conmigo. Ahora ya ni siquiera se acerca a mi habitación. Lo necesito cerca… Lo extraño…

CONTINUARÁ...

Capitulo 57° (Conversaciones Embarazosas P.2)

Salí hacia el living y Julián mi primo me llamó, lo miré sin entender cuando lo vi parado al costado de la puerta del living y me decía que me callara. 
Me acerqué a él y este se mordía el labio queriéndose reír, me escondí con este y me señaló a que escuchara. Mis tíos estaban con Sebas y Diego, el hermano y junto a ellos, Juan, Mariano.
S: No jodan con eso… (Se quejó este)
D: Estas bastante tenso hermanito ¡Admitilo! (Ellos rieron)
G: Pensé que mi hermanita era buena en la cama… (Todos gritaron un “oohh” y Sebas negó con una sonrisa, se la va  devolver…)
S: No sabes lo buena que es… ¡Si te contara lo que puede hacer con esa linda boquita! (Todos se quejaron con un “ahh” de asco. Claro, nadie imagina a mi mamá en esas situaciones ¡Asco! Me dio un retorcijón, Julián lloraba de la risa detrás de mí)
J: ¿Te imaginas, la tía? (Movió la mano cerca de su boca)
M: ¡Callate! (Escupí y seguí escuchando)
G: ¡Mierda no! ¡Callate! (Se quejó este con asco, Sebas reía satisfecho)
P: Recuerden que es mi hermanita también… (Se quejó mi tío Pablo. Jamás viene a casa, aun no entiendo que hace acá, nunca habla demasiado tampoco, pero es muy directo y… es Pablo.)
Jn: No hablen mucho porque puede venir eh… (Se rió)
S: ¡Y si este es el cargoso! (Dijo, realmente estaba bastante tenso, lo entiendo…)
D: Afloja… (Le dijo frotándole los brazos en broma, todos rieron)
Mr: Yo diría que dejen el tema, es bastante íntimo ¡Mi mujer se volvería loca si se llega a enterar que estoy hablando de esto con ustedes! (Se rió)
S: Si… Tenes razón.
Dm: ¡Y más con los hermanos! ¡Chabón que asco! (Se quejó mi tío Damian)
G: Mi imaginación voló en ese momento y no fue nada agradable… (Dijo cerrando los ojos con frustración, todos rieron)
P: ¡Te cagas! ¡Por boludo! (Se rió) Eso es lo bueno de no tener imaginación… (¿Ellos hablando de imaginación? Para, para… ¿Mi tío Pablo hablaba en sí? Jamás habla demasiado. Ingresé en la habitación con Julián atrás quien reía, mi cara no era de muy buenos amigos…)
M: No es gracioso. No me interesa saber si mi mamá te hace buenos p***s ¿Entendes? (Me quejé) ¡Callate estúpido! (Le grité a Julián)
S: Lo lamento Manu, no era mi intención. (Se arrepintió Sebas con seriedad y solo, negó con la cabeza. Asentí)
P: No trates así a tu primo… Además se supone que no escuchabas eso. (Se quejó regañándome. ¿El? ¿A mí? ¿Está loco?)
M: ¿Qué mierdas tiene que ver? (Lo miré con furia)
G: Alguien también esta tenso… (Se rió)
M: Mejor me voy a la mierda de acá. 
Salí del living y caminé hacia la habitación de Jaz en donde descansaba Chelzi. No estaba enojado con ellos, también estaba bastante tenso, el colegio me tenía cansado y ya no sé cómo acércame a mi novia. No quiero presionarla, pero después de aquella noche… Realmente no quiero presionarla. Hace dos semanas que casi ni me le acerco, hoy estuvo mucho más cariñosa que los anteriores días desde aquella vez que le sugerí que lo volviéramos a hacer. ¡QUE IDIOTA! Me arrepiento muchísimo de eso…
Tomé una manito de Chelz y la extendí sobre la mía. De pronto me olvidé de todo y comencé a pensar en que los bebes siempre llevan las manitos cerradas cuando son chiquititos. Me sonreí al ver que linda era ella durmiendo. Mejor olvido esto. Cerré la puerta y bajé, tenemos un capitulo que ver. 
~~~
*Narra Jazmín*
El capítulo terminó, gritos, aplausos, silbidos. Picos de rating, la verdad es una sorpresa. La historia es muy buena, no le gana a Marcoria, se lo deje en claro tanto como al abuelo Quique y al tío Diego, como a mamá y papá. Todos se rieron cuando bromee diciendo que “las había visto mejores” como solía decir Homero de los Simpson, yo me referí a Marcoria. Finalmente, la noche se terminó, todos volvieron a casa, y yo me encaminé a ver a mi dueto estrella. 
J: Bien eh, la verdad que la historia es preciosa. Me alegra que él la siga recordando… fuerte escenita. (Me sonreí)
C: ¡Que decís…! (Se rió sonrojada)
S: Si vos decís hija, mejor que te guste. Lástima que tu abuelo creyó que habías visto mejores… (Sonrió)
J: Nada le gana a Marcoria, yo ya se los había dicho antes. Es linda esta también, pero Dulce Amor fue y será siempre Dulce Amor. (Aseguré y ellos suspiraron) Me voy a dormir, mañana entro temprano. 
Le di un beso en la mejilla a cada uno y caminé hacia mi habitación, allí el lugar estaba frío, Chelzi aún no duerme conmigo y estos últimos días durmió bien asique no me necesitó. Mamá dijo que no quería molestarme. Le aseguré que me gustaba que ella durmiera conmigo en la habitación, pero ella insistió en que Chelz durmiera con ellos en sus primeros meses.
~~~
*Unos Días Después…*

CONTINUARÁ...

sábado, 16 de agosto de 2014

Capitulo 56° (Conversaciones Embarazosas)

Chelzi se había quedado conmigo y Manu, ya que mamá y papá volverían temprano.
J: ¡Manu ya están al aire! (Manu venía desde la cocina con Chelzi en brazos dándole la mamadera de las tantas que mamá nos dejó antes de irse)
M: (Sonriendo) Es muy linda mirala… (Dijo y me acerqué a ella) ¡Ya salieron!
J: Si… (Dije acariciando la manito de Chelzi)
M: Mamá cantando, si claro… (Escuchando se burlaba sonriendo)
J: No digas estupideces, no cantara tan bien como Beyoncé, pero canta copado, tiene onda... (Me miró seriamente) ¿Qué?
M: ¿Jodes? ¡Nos rompe los tímpanos cuando se baña nena! (Rió)
J: Ay que exagerado, callate idiota… (Me enojé. Me abrazó molestando) No me molestes que yo si quiero ver…
M: Ay bueno… (Me robó un beso)
J: Basta. (Me quejé y reímos para seguir viendo)
*Narra Manuel*
Por la tarde, luego de que mamá y Sebas volvieran, nos contaron que esta noche se harían la cena con el elenco en casa para mirar la novela. Yo no estaba muy de acuerdo, pero Jaz estaba encantadísima. Se supone que cuando era más chica adoraba a la China Suarez, y a no sé cuántos más…
Mamá limpió la casa como una loca. No estaba en los planes de la familia esto ¡Es lunes en la tarde!
M: Tranquila mami, vas a llegar. (Mecía mi cabeza negando)
C: Si, si es que, se pasa la hora viste. (Decía mientras que sentía que iba a hacer un agujero en la mesada si seguía pasando el trapo con esa fuerza)
J: ¡Alguien tiene hambre! (Ingresando por la cocina con Chelzi quejándose. Mamá suspiró con fuerza limpiándose la transpiración que le caía por el rostro y cuello) ¿Mejor no? No estas nada bien, ¿Enserio no queres que te ayude? (Se rió al verla tan agotada, y si, en una hora trapeó el piso del living, de la cocina, del comedor y de la entrada. Estaba yendo muy rápido)
M: ¡No le preguntes! (Le sugerí) Caliento una mamadera porque tipo como que si yo sería Chelz no querría que el sudor de mamá me diera en la frente. (Mamá hizo una cara de asco y Jaz solo me regañó con la mirada) ¿Qué? ¡Ella está transpirando!
J: No tenes remedio, definitivamente sos un bocón… (Mecía su cabeza negando)
M: Pero…
C: Convengamos que varias veces tuve que parar de limpiar para darte de comer así como estaba porque llorabas como un chanchito y después de todo me amabas igual Manuel. (Se rió con gracia ¿recordando? No creo que ella haya hecho eso conmigo…)
M: Es joda… (Me sonreí y luego me puse serio al ver que ella negaba) Que cosas… (Dije tragando saliva, am, no quería saber eso. Ellas rieron con mi cara y yo le saqué la bebe a Jaz) Mejor, me la llevo, necesitamos nuestro tiempo de hermanos.
S: ¡CARINAA! (Se escuchó desde el fondo)
C: Voy a ver que quiere el don. (Dijo saliendo con unas risas. Me acerqué a Jaz quien ponía la taza con la leche de Chelz en el microondas)
M: ¿Me das un beso? (Negó) ¿Por qué no?
J: Porque sos un tonto… (Se rió dándole un beso en la nariz a Chelz y me dio uno a mí) ¿Por qué no iba a darte un beso? (Me preguntó por haberle preguntado. Fruncí los hombros)
M: No sé, pensé que enserio estabas enojada. (Negó entregándome la mamadera de Chelzi)
J: Me voy a ayudar a mamá ¿sí? Cuidala Manuel… (Me pidió y asentí)
M: Como si fuese mi vida… (Sonreí) Ah no, cierto que lo es. Vos y ella lo son, nuestra familia es mi vida… (Se sonrió, sus ojitos brillaron al verme mientras caminaba hacia al fondo) ¡Ey! (La llamé y ella me miró) Te amo.
J: (Se sonrió) Yo también te amo. (Mamá ingresaba tras ella)
C: Que lindo es el amor…♪ (Cantó en broma)
J: (Se sonrió con vergüenza) Am, ¿Qué hago?
C: Vamos a limpiar las habitaciones. (Se sonrió mirándome) Linda. (Dijo viendo a Chelzi)
M: Lo es. (Aseguré y ellas desaparecieron por la puerta de la cocina al comedor) Bueno, ¿En que estábamos vos y yo? Ah… tu mamadera. (Me sonreí al verla mirarme con los ojos abiertos de par en par) Enserio que sos linda…
~~~
Por la noche, todos muy expectantes se acomodaban como podían en el living de la casa. Miré a mí alrededor y la casa estaba llena de gente, estaba todo el elenco de la novela, aunque, no estaba el tipo que hace del papá de sebas en la novela. No sé qué onda ese…
Llegué a la cocina cuando noté a mamá , Sol la hermana de Sebas, la China quien últimamente estaba muy pegada a mamá, parece que se llevaban bien y Sofía Recca. Charlaban muy animadas de algo que no entendía, pero era sobre Sebas y ella. Me escondí para escuchar de que.
Sf: Ay Cari… (Se rió)
Ch: Eso es… mucho tiempo. (Se sonrió algo sonrojada) ¿Y no Pensas hacerlo más?
C: Yo… No es eso no, no sé cómo… (Afirmó pensando, todas la miraban) ¿Empezar…?
Sf: ¿Te hago un dibujito linda? (Se sonrió, es media metida parece. Mamá enrojeció y la China la fulminó) ¿Qué? (Sonrió)
Ch: No es eso, es difícil no es joda tener un hijo… (Frunció el entrecejo)
Sf: Lo sé bastante Euge, no era con esa intención… (Se sonrió con gracia)
C: ¡Lo entendí! (Terminó mirándolas como diciendo que pararan)
Sl: Pero Carina, hace meses que están que lo van a hacer y que no… ¡No entiendo como hacen!
J: ¡Abstinencia! (Se sonrió mi novia cerrando la puerta de la heladera, no la había visto) Yo le dije que nos dejaran ir… Un fin de semana no le hace mal a nadie… Papá esta re molesto, de todo el tiempo últimamente… (Bromeó hice una cara de asco, creo que estoy entendiendo)
C: ¡Jazmín! (La retó avergonzada)
Sl: Seguro…
J:¿Qué! (Se rió)
C: Sol, por favor ubíquense… (Se quejó seriamente, No me parece que tenga que estar escuchando estas cosas…)
Ch: Para mí hay que dejarlos. Eso pasa… Fluye. (Aseguró mientras tomaba de un vaso de algo)
Sf: A mí me parece igual, Euge. (Aseguró asintiendo)
J: Yo me lo llevo a Manuel, nos vamos a la casa de Lili… (Mamá la interrumpió)
C: NO. (Terminó)
J: Sabes que ella encantada... (Mamá negó) Y en cuanto al Chelz, la abuela Moni me hizo prometerle que iba a intentar convencerte para que la dejes quedarse con ella un finde.
Sl: Quique también me pidió eso… (Se sonrió)
C: Am…Yo…Yo no es que no… (Balbuceó)
J: Vamos Ma… Pasaron meses. Papá está molestándome con su tención. (Bromeó riéndose, mamá la miró de reojo)
Sf: Quique estaría encantado de llevársela. ¿Lo vieron con ella recién? (Se sonrió)
J: Eso si era una clásica escena tierna… (Se sonrió)
C: Pero mi hija solo tiene un mes… No creo que pueda pasar una noche sin ella… (Hizo una mueca de desagrado)
Ch: Yo te entiendo eso. A mí no me podes despegar de Rufi ni una sola hora, o me siento mal, me siento como si me arrancaran el corazón…
J: No estoy de acuerdo con vos linda. (Aseguró) No le voy a robar la hija. (Todas rieron menos Euge)
Sl: Pero Cari, los estas dejando con gente de confianza (Mamá la interrumpió)
C: No es eso ¡No es eso y lo sabes! (Se quejó) ¿Cómo voy a desconfiar de ellos? ¡Y menos de mi mamá!
Sl: Bueno entonces hace lo que digo… (Se quejó) El viernes en la tarde yo vengo por Chelzi, y los chicos se van con tu vieja… (Mamá quiso negarlo, ella la frenó) Y punto cuñada. No cuesta nada… (Se sonrió)
Ch: Tendrían que dejar que lo decida ella… (Murmuró con seriedad)
Sf: No exageren. Dejen que la semana pase con tranquilidad… Aparte, ellos se abstienen,  no nosotras. (Sonrió en broma, todas rieron)
J: Además, con la tía Sol te compramos ese conjunto re copado de ropa interior y jamás lo usaste… Podrías empezar ¿No? (La miró divertida)
C: ¡Jazmín! (La retó, volvieron a reír mientras mamá se enrojecía.
Mejor me voy de acá, antes de vomitar. Noté la molestia en mi pantalón, de solo recordar aquella vez, en la que ellos estaban en la cocina, ya no puedo olvidarme de lo que siguió esa noche. Me sonrojé un poco ¡Mierda de palidez! Salí hacia el living y Julián mi primo me llamó, lo miré sin entender cuando lo vi parado al costado de la puerta del living y me decía que me callara. 

CONTINUARÁ...

sábado, 9 de agosto de 2014

Cap. 55° (Chelzian Soely Estevanez)

SIETE MESES DESPUÉS…
*Narra Jazmín*
Pasando casi siete meses desde aquella vez, estamos a fines de mayo.
Pasé uno más de mis cumpleaños, cumplí quince años… Mis papás lamentaron que no quisiera una fiesta, mamá dijo que lo pensara que hasta fin de mes teníamos tiempo, dije que no, pero como veo como mis amigas preparan la suya, me estoy arrepintiendo.
La familia está más unida que nunca. Manuel y yo somos una fuerte pareja, soñamos una vida juntos… Mamá y papá siguen manteniendo esa pareja tan sólida que armaron con tanto amor. Mi hermanita, la pequeña Chelzian Soely nació a fines de abril más precisamente nació el 22, hoy ya tiene un mes. Es preciosa, tiene los ojos de papá, la naricita de mamá. Es tan bonita y gordita. Su cuna está preparada en mi habitación, ambas vamos a compartir habitación lo que resta de nuestras vidas. Suena exagerado, pero… ¿Qué más puedo pedir? La bebe me adora, nadie le tiene la paciencia que yo. Mamá obviamente no es comparable, las madres tienen paciencia infinita, pero lo que trato de decir que aunque Chelz esté más tiempo con mamá, en cuanto llega la noche y cenamos todos en casa, la bebé se estira a mis brazos. Ya desde el primer día tenemos esa conexión...
*Flash Back*
La primera noche que pasaba Chelzi en casa. Su carita, sus manitos, todo era de un blanco pálido. Su cabello sombreaba a ser obscuro en un futuro. Sus ojos obscuros brillantes. Tiene el rostro de un angelito, es realmente una bebe muy hermosa.
J: Es, tan hermosa…
C: ¿Si no? (Sonrió)
S: La más hermosa. (Sonrió a la pequeña y besó su nariz)
J: Bueno, voy a acostarme que mañana entramos temprano. (Saludé a mamá y a papá)
C: Anda tranquila amor.
S: Que descanses.
J: Igual a ustedes.
Besé la mano a la bebé y caminé hacia las escaleras. Cuando llegué a la habitación, me cambié y cuando apoyé la cabeza en la almohada no tardé en dormirme.
~Un llanto pequeño me desesperaba, corría por el pasillo largo y no encontraba al dueño del sonido tan chiquitito. Me desesperaba tanto que comenzaba a ahogarme, me sofocaba. Me presionaba el pecho, me angustiaba…~
Levanté la cabeza con desesperación y me encontré con mi habitación. Un sueño, un mal sueño…
 Me di cuenta que transpiraba, y el sonido se seguía escuchando. Era Chelzi. Miré el reloj que se encuentra encima de la mesita de luz al lado de mi cama. Apoyé mi mano en la frente y me salí de la cama.
Cuando llegué a la habitación de mamá, me encontré con la pequeña llorando en el medio entre papá y mamá que estaban hechos un bollito a cada costado de la cama. Estaban tan cansados los dos. Me arrastré encima de la cama hasta llegar al Chelz y la tomé en mis brazos. Mamá me agarró del brazo media dormida y me asustó.
C: ¿Jazmín? (Me miró bien)
J: Si ma, soy yo… Dejame que la agarre. Sé que estas cansada, puedo intentar dormirla. (Mamá me miró analizándome y papá se quejó)
S: Déjala Cari, necesitamos dormir amor, tenemos que empezar a grabar mañana… (Dijo tras dos semanas en la clínica. Mamá insistió en estar tanto tiempo ahí. Es otra historia)
C: Esta bien. Acabo de darle de comer, no creo que sea hambre… (Papá asintió tomándola en un abrazo acurrucándola en su pecho. Al instante que me allegué a la puerta se escuchó el ronquido de papá. Me sonreí)
J: ¿Qué pasa? ¿Qué me miras? (Sus ojos obscuros abiertos de par en par. Me sonreí y presioné mis labios sobre su frentecita) ¿Por qué no queres dormir eh?
Ella se retorció entre mis brazos y un mal reflejo me hizo imaginar que ella se me caía. Me asusté y la presioné fuerte en mis brazos caminando rápidamente para mi habitación. La solté en mi cama y la pequeña comenzó a gimotear nuevamente.
J: No es justo ¿Sabes? (La miré mientras la volvía a mecer en mis brazos) Mañana me tengo que levantar temprano. (Ella me analizaba, inocente) Algo tenemos que hacer mientras estamos las dos despiertas… No vas a dormirte ¿No? (Ella volvió a removerse y sonreí tomando una de sus manos, estirándola en mi mano) Sos tan bonita, puedo contarte que hace mucho, tuve una hermanita como vos. Pero no pude disfrutar mucho de su nacimiento, yo era muy chica y más que quererla me daba celos… (Ella me seguía viendo sin moverse, solo pestañeaba) Voy contarte una historia, la historia cuenta sobre una mujer muy densa, muy fría, era tan dura hasta con su propia familia. Y él, un hombre muy mujeriego, él no amaba a una, amaba a todas. (Ella bostezó) Sé que aburre, pero a penas comience va a gustarte… Como decía, el tipo era agradable, muy relajado. Un día ella festejaba no sé cuántos años de la empresa que ella había heredado y el chabón estaba en mitad de una importante carrera. Todo se dio vueltas y aquel día el chofer de la estirada mujer se mandó la peor y ella lo echó, en cambio el pobre corredor terminó perdiendo y tuvo que salir a buscar trabajo… ¿Y a que no sabes en dónde? Si, vos lo sabes… En la casa de la chica frezzer.
Me sonreí y ella suspiró mirándome con atención, le agrada mi historia… ¿a quién no le agrada esta historia? Así le narré la historia de Marcoria a Chelzi y ella poco a poco se fue agotando hasta quedar dormida. Cuando lo logré luego de una larga media hora contándole sobre la historia de amor. Bueno, algo tenía que hacer mientras intentaba dormirla. La apoyé en mi cama y acomodé mis almohadones alrededor de ella.
Luego me acerqué al teléfono que papá me compró para mi cumpleaños y mandé un rápido mensaje para Manu.
*Por favor veni a mi habitación y trae tu colchón, no sé cómo hacer con Chelzi*
Rápidamente obtuve una respuesta:
*Chelzi? Q ac ella cn vs? Sn la 1 y media!*
Sonreí y respondí.
*Que importa eso? Podes hacer lo que digo? Apurate dale!*
No respondió de vuelta y escuché como sus pasos se acercaba a mi puerta. Miré expectante a que ingresara.
Finalmente Manuel llego y nos acostamos al lado de mi cama velando el sueño de Chelz y tratando de descansar ya que ambos ingresábamos temprano al colegio ese día.
*Flash Back Off*
Luego de aquella noche, solo yo puedo hacer dormir a Chelz cuando se siente inquieta.
Después de que empezó a crecerle la pancita a mamá ellos abandonaron las grabaciones, retomando hace un mes para poder estrenar “Camino al Amor” en esta fecha, estaban muy entusiasmados de que nazca mi hermana así poder comenzar grabar. A penas nos vemos en la semana, pero en los fines de semana cuando estamos los cinco juntos la pasamos re bien y más cuando vienen Fran y Beni.
El día del estreno, mamá y papá se iban tempranito hacia los estudios de Martínez en telefé para promocionar el estreno de la novela esa noche.
Encendí la tele a las diez menos diez, nadie había ido a la escuela ese día y mamá y papá volverían temprano después de los reportajes ya que hoy no grabarían.
Empezó “am” y tipo media hora después ellos aparecieron. Se reían, mamá se hizo la sexy, ue, es sexy la mujer, pero lo mostro… ¿Mamá siendo atrevida y llamando la atención? Eso no se ve todos los días. Chelzi se había quedado conmigo y Manu, ya que mamá y papá volverían temprano.

CONTINUARÁ... 

viernes, 1 de agosto de 2014

Cap. 54° (¡Tema Olvidado!)

M: Nueve y media… (Sonrió)
J: Ahora mi beso.
Mecí mi cabeza sonriendo mientras tomaba su cabeza y la acercaba a mí dándole uno de esos besos que solo ella y yo sabíamos darnos. Su cálida lengua, acarició la mía mientras ambos gemíamos, respirando por la nariz así no tener que separarnos. Al necesitar aire para respirar, la separé de mí manteniendo mi nariz junto a la suya.
M: Te amo ¿Sabes? (Asintió) Mucho ¿Si?
J: Si yo también… (Suspiró) Mucho. (Sentí su emoción) Te extrañé mucho también…
M: Yo también. Mucho… (Se escuchó la puerta)
C: Hija… Amor, ¿Vamos a casa?
J: ¿Ya me puedo ir? (Preguntó ella y mamá asintió sonriente) Lamento lo de recién es que me alteré con eso del embarazo. (Ambos asintieron)
C: Yo te entiendo. Pero ya no hay de qué preocuparse, ¿Le dijiste? (Ambos asentimos) Bien…
S: Bueno, ¿Vamos ya? Es que, necesito volver a casa, Beni y Fran están yendo para allá y tenemos que llegar antes que ellos… 
C: Tengo que hacer la cena. (Sebas negó)
S: No voy a dejar que cocines más… (La miró, mamá negaba)
C: No estoy enferma amor, es solo una panza hinchada. (Sonrió)
M: ¿Vamos y discuten en casa? (Jazmín me pegó un codazo) ¿Qué?
J: La manía esa de arruinar todo… (Frunció el ceño y luego sonrió) Es tan lindo ver como la cuidas… 
Sonreímos mientras ella tomó todas las cosas y salimos para subir al auto de Sebas, yo adelante con él y Jazmín con mamá atrás.
~~~
*Narra Jazmín*
Sonreí al sentir como la criaturita por dentro pateaba en mi mano.
J: Se siente muy bien… (Dije emocionada hasta las lágrimas) Es tan lindo…
C: ¿Viste amor? (Sonrió ella) 
J: Ajam… (Reposé mi mano sobre su vientre y apoyé mi cabeza sobre su pecho acomodando mis pies contra el asiento de papá)
S: ¿Estas cómoda Zampini? (Reímos)
J: ¿Cuál de las dos? (Pregunté)
S: ¡Vos! Tu rodilla esta contra mi espalda y me está matando… (Reímos)
J: Perdón papi… (Reímos un poco más) 
C: ¿Estas bien así? (Asentí) Te extrañé mucho… (La miró y ella a mí) Perdoname amor, es vez yo tomé todo muy mal y… (Presioné algunos dedos sobre sus labios)
J: Shhh… (Negué) El bebé y yo no queremos escuchar sobre esa mierda… (Ella negó y sus lágrimas comenzaron a caer una vez más) Me imagino que habrás llorado por tanto tiempo. Ya no llores más por favor… (Le supliqué)
C: Perdón… (Negué)
J: ¿Por qué? (No entiendo…)
C: Por todo, por dejar que te vayas, por haberte pe… (Negué nuevamente esta vez tomando sus labios en mis dedos y la miré fijo)
J: No vuelvas a mencionar eso. (Ella negó) Por favor… (Le supliqué y ella asintió al ver que se lo estaba suplicando) No quiero escucharlo. Ya no quiero volver a verte así como aquella vez. Nunca. Nunca, nunca más. (Ella asintió)
C: No va a volver a suceder… (Me abrazó con fuerza hacia ella y luego volví a acomodarme esta vez apoyando mi cabeza sobre el asiento a centímetros de su panza y plantando un suave beso en ella) 
J: ¿Cómo se siente…? (Pregunté ella sonrió)
C: ¿Esto? (Señaló a su panza) Hermoso… Es muy raro, pero es hermoso si… 
J: Y… Vas a… “Darle vida a un ser nuevo lleno de luz”… (Cargué su manera tan única de decir las cosas)
C: No me cargues… (Me retó riendo) Aparte, es un ser nuevo ¿O no? (Asentí) 
J: Son solo bromas… 
~~~
Cuando entramos en la casa, el aroma a milanesas ya nos arroyaba en la entrada. Mi estómago rugió, no comí nada desde el desayuno.
L: ¡Hola! (Dijo sonriente mientras se hacía paso hacia mi) Preciosa de la abuela ¿Cómo estás? Lamento tanto lo que pasó yo… (La volví a interrumpir al instante en el que me abrazaba a ella)
J: Te extrañé, abuela… (La abracé más fuerte cuando ella suspiró) Todo está bien, solo decidí no hablar más de eso ¿Si? (La miré y ella asintió)
S: Tema olvidado ¿Entonces? (Preguntó papá mientras miraba hacía mí)
J: ¡Olvidadísimo! Esperen... ¿Pasó alguna vez? (Todos negaron sonriendo)
M: Ah… Ese rico, olor a milanesas de la abuela... (Se sonrió yendo a la cocina)
C: Te dije que jamás van a salirme igual a las tuyas, haga lo que haga… (Se quejó)
S: Las tuyas me gustan a mi ¿Qué hablas?
J: ¿Y porque no iban a gustarte? A mí me gustan más las de mi abuela Genoveva, ellas las hace… (Me callé al ver la seriedad de la abuela Lili) ¡Pero qué celosa sos! (La reté dándole un beso y un abrazo fuerte, mamá rió junto a papá)
L: Entonces andate hasta donde ella esté, porque hoy no comes mis milanesas… (Se quejó)
J: No, no, no, no abuelita perdón, por favor. No me dejes sin tus milanesas yo me muero… (Dije en forma dramática y todos reímos)
C: ¡Exagerada! 
L: ¡Celosa! (Sacó la lengua a su hija, reímos) ¡Vamos a la mesa!
Llegamos a la cocina y cenamos mientras esperábamos que Sol llegara con mis hermanitos Fran y Beni, no porque Sebas sea mi padre, sino que con el tiempo, ellos quisieron ser mi hermanitos y me quieren así.
~~~
SIETE MESES DESPUÉS…
*Narra Jazmín*

CONTINUARÁ...

Cap. 53° (Volviendo a Empezar)

Abrí mis ojos acomodándome a la luz y Manuel fue lo primero en mi vista.
M: Hola. (Sonrió acercándose a mí y ahí vi que Mamá estaba mi lado y Papá junto a ella)
J: Hola… (Sonreí)
C: ¿Cómo te sentís?
S: ¿Estas bien?
J: Si, estoy bien. (Aseguré) ¿Qué pasó?
M: ¿No lo recordas?
Terminó de decirlo y la situación pasada se acercó a mi cabeza. Los flashes, los gritos, el llanto…
J: Creo que ya me acordé. (Mis ojos comenzaron a cargarse) Perdón…
C: No… (Me tranquilizó ella) No, no mi amor tranquila, todo va a estar bien.
S: Solo fue un susto.
M: Nada de qué preocuparse ¿Si?
J: ¿Qué me están ocultando? (Pregunté y ellos callaron) ¿Qué…? (Miré a Manuel quien cerró los ojos con frustración. Limpié mi nariz y mamá comenzó a llorar)
S: Estas embarazada.
J: ¿Qué? (Dije y miré a Manuel quien me miró)
M: Perdoname… (Suplicó)
J: No, no… Si a mí me vino no… No puede ser… (Lloré y acaricié mi vientre ¿Un hijo? ¡Eso es mucho por dios!)
C: Yo voy a ayudarte…
J: ¡Tenías razón! Esto es una mierda… (Me lamenté) Vayansé… (Llorisqueé)
S: Pero hija… (Pidió mi papá)
J: Por favor… (Pedí con tranquilidad)
M: Vamos a poder superar esto, los dos juntos como todo este tiempo amor… (Decía preocupado)
J: Andate por favor. (Le pedí a él especialmente. No puede ser, él… Él y yo… Un hijo es mucho) ¡QUE SE VAYAN! (Me exalté y todos salieron) No es justo… (Me quejé viendo como salían los tres) Un hijo no es justo… ¡Solo a mí me pasan estas cosas!
Me quejé golpeando ambos lados de la cama. Un hijo ni más ni menos señores… ¡Que castigo! No si yo estoy recontra castigada a pasar una vida de mierda…
*Narra Manuel*
Salimos de la habitación y mamá me quiso abrazar, la separe…
M: ¿Por qué todo se nos complica para nosotros eh? ¿Qué hicimos mal? (Ella negó)
C: Son solo situaciones Manu, ya van a pasar… (Dijo acariciando su pancita. Me acerqué a ella y presioné mi mano sobre su vientre, ella gimió sonriendo) Se mueve… Siempre se mueve para vos… (Sonreí)
S: Ponete bien Manu, son cosas que pasan… Solo, hay que cuidarla, cuidar de ella de su bienestar, de que ella se sienta bien con nosotros. (Aseguró Sebas y asentí)
M: Aún no puedo creer que vaya a tener uno así…
C: Ni yo. (Murmuró preocupada)
M: Voy a seguir estudiando…
C: ¡Más vale! (Aseguró) Sebastián y yo mantendremos a nuestra loca familia, pero ambos van a seguir estudiando. Como sea… (Murmuró)
S: Todo va a estar bien…
C: ¿Y los nenes? (Preguntó preocupada)
S: Están en lo de mi hermana, esta noche me los trae, Ivana laburaba y… (Ella asintió)
M: ¡Doctora! (Dije viéndola ingresar en la habitación e Jaz) ¿Y?
Dra: Necesito hablar con la paciente… (Asentimos e ingresó)
M: ¡Mierda, mierda, mierda! (Me quejé agachándome sobre la pared, esto era todo tan difícil)
S: Tranquilo Manu… No te preocupes.
M: No es tan fácil tener un hijo a mi edad… (Le aseguré y él sonrió)
C: Pero ¿Te imaginas lo que es tener un hijo a los veintidós? Porque así fue lo mío… (Sonrió) Es un tema, lo se… Pero yo estoy para ustedes…
S: ¡Estamos para ustedes! Todo va a ser diferente… (Sonrió junto a ella)
M: Gracias… (Suspiré y ellos me abrazaron)
C: Siempre vamos a estar para ustedes.
S: siempre que nos necesiten… ¡Ahí vamos a estar!
~~~
Luego de unos diez minutos, la Doctora salió de la habitación y se dirigió hacia mamá.
Dra: Señora Zampini, su hija no está embarazada ¿Quién dijo eso? (Ella, ella… ¿no está?)
C: ¿Co-cómo qué no? (Preguntó asombrada e interesada)
Dra: No, no. ¿Entro algún Doctor acá? (Todos asentimos) Si, se habrá equivocado, pero no. Ella no es la paciente embarazada. Lamento la confusión. Mis disculpas.
S: Gracias a dios. (Suspiró)
M: Bien…
Suspiré e ingresé a la habitación al ver que mamá también se aliviaba un poco. Jazmín estaba sentada como un indio mirando hacia la ventana, estaba muy linda la noche…
J: ¿Manu sos vos? (Preguntó sin darse vuelta)
M: Si amor, soy yo. (Asintió)
J: Lamento haberte echado es que no quería que… (Negué acercándome a ella e interrumpiéndola con un pequeño beso)
M: Tranquila… (Sonreí, ella me respondió igual) Todo está bien ¿O no? (Asintió) ¿La doctora te dijo lo que pasó? (Asintió nuevamente) ¿No es un alivio?
J: Si, sí que lo es. (Me acercó a ella) ¿Me das un beso… de esos que casi no te dejan aire para respirar? (Se ruborizó mientras le sonreí asintiendo) Pero antes ¿me decís la hora? (Asentí mirando mi teléfono)
M: Nueve y media… (Sonrió)