F: ¡El tío Manuel mami! ¿Él es el que está en las fotos de
la abuela Cari! (Se sonrió feliz mi niña al reconocer a este… A su padre.
Comienzo a temblar con más intensidad ¡Mierda, mierda no!
¿Qué carajo queres ahora Manuel Arce? Se sonrió a mi hija y casi caigo rendida
a esa sonrisa. Mamá ingresaba sonriente y gritoneaba antes de notar su
presencia)
C: Ciro quería entrar y yo le dije que no podía ver a la
novia por… (Se cayó y de pronto su preciosa y brillante sonrisa se desarmó al
verlo) Hijo… (Murmuró y extendió sus pequeños ojos. Pronto la veía correr) ¡Mi Manuel!
(Corrió hacia él y lo abrazó con fuerza. Manuel rió)
M: ¡Hola ma! (Mamá sollozó y Fresia los miró sin
entender)
F: Mami… ¿Quién es al fin? ¿Es ese Manuel o no?
(Canturreó mi hija y la miré. La tomé de un brazo y la tiré hacia mí
abrazándola)
J: Es… Ese mismo sí. Una persona muy, querida por esta
familia.
M: Me parece que vos y yo tenemos que hablar, no sabía
que tenías una hija… (Sonó a reproche ¿Él me está reprochando?)
J: ¿Vos me estas reprochando a mí? (Manuel me miro sin
expresión alguna, ¡Ah, me pareció!) Mami, sé que queres estar con Manuel, pero
hay varios detalles que parece ni se imagina este individuo…
M: Que buen recibimiento… (Dijo con ironía)
C: Ay Jazmín… (Se sonrió)
J: Tendrías que llevarte a Fresia, necesito hablar con
este hombre…
C: ¡Pero vas a casarte!
J: Dentro de dos horas, dejame hablar con él, parece que
se tiene que enterar de muchas cosas… (Mamá me miró con sorpresa)
C: ¿Vas a decírselo ahora? (Asentí)
J: ¡Ya perdió ocho años sin saberlo! (Aseguré)
M: ¿De qué hablan? (Ahora parecía molesto)
J: Fresia, mi flor, anda con la abuela que ella va a
llevarte, ¿no te han peinado todavía? (La niña negó y mi mamá asintió)
C: Vamos Princesita, que tu tía Chelzi te estaba buscando
eh… (Mamá se llevaba a mi niña, cuando se dio la vuelta y se tocó un ojo.
Asentí. Rápidamente caminé hacia la habitación de la casa y cerré la puerta con
llave)
M: ¿Me podes decir ahora que tenes que decirme? (Rodé los
ojos y respondí con furia)
J: ¿¡Me podes decir que mierda haces acá!? (Contraataqué)
M: Las veces que hable con mamá no quisiste hablar
conmigo… Ella dijo que ibas a casarte y pensé que era momento de volver. (Me
crucé de brazos con tranquilidad irónica)
J: ¡Ah qué bien! ¿Qué justo que queres volver para cuando
voy a rehacer mi vida no? (Va a hablar y no lo dejo) Estaba más ocupada en mi
hija para atenderte… (Manuel se puso pálido) Así es galán, te fuiste y me
dejaste sola, y no va que embarazada…
M: Qu… ¡QUE? (Levanté ambas cejas) ¿Vos me estás
diciendo...? (Asentí)
J: Fresia es mi hija, si…
Pero también es tu sangre. (Dije y este tomó su cabeza) ¡Oh pobrecito! ¡Ahora
te lamentas? ¿Eh? ¡Lástima me das! ¿A qué venís? Ahh… ¿“Recuperarme”? ¿EH? (Me
quejé y miré hacia sus ojos) ¡Deci algo! ¡DALE! (Lo incentivé y este me tomó
los brazos)
M: ¿Por qué no me lo dijiste antes? (Me salgo de su
agarre)
J: Porque no te lo merecías ¡Por eso! No me toques…
(Escupí) Dejarme para que haga una vida… ¡Con una hija! (Me quejé) Que buena
idea… (Murmuré)
M: Tengo una hija… (Negué y levantó una ceja)
J: No, no. Mi hija tiene tu sangre, pero gracias a dios
no tiene nada de vos, se parece a mi madre biológica, a mí y a tú madre… Ella…
Ella no es nada tuyo, solo lleva tu sangre… (Manuel dejó su peso sobre su pie
izquierdo con reproche ¡SU ESTUPIDO REPROCHE!)
M: ¿Nada mío no? Qué casualidad, hace dos minutos que la
conozco y noto que sus ojos son idénticos a los míos, y el pelo…
J: ¡Cayate! (Escupí, me acerqué a él y le dije muy cerca)
Ella no es tu hija, mi prometido la adoptó y la cuidó como a su hija desde sus
tres años. (Manuel hizo cara de dolor. Pero él no tuvo piedad de mí cuando decidió
irse. Mis ojos se empañaron y noté que lloraría) Mi hija tiene un padre, ella es Fresia Galian, hija de Ciro
Galian… (Manuel negó)
M: Vos y yo ahora sabemos que eso no es cierto… (Negué)
J: Tarde Manuel… Ella no es Arce y jamás va a serlo ¡Ya
no te metas en nuestras vidas! (Le pedí y extendí mi mano a la puerta. Manuel
me miró con ojos muy abiertos, como sin creerlo. De pronto asintió)
M: Esta bien, tenes razón te dejé. Solo quería que
encontraras un camino y seas feliz… (Murmuró) Que vivas tu juventud, que
conozcas gente nueva, que vivas tu vida… (Me reí con ironía) Nunca pensé que
ibas a embarazarte.
J: Me usaste, me embarazaste y te fuiste… ¿A qué te
fuiste si decís que tanto me amabas? ¿Eh? (Dije alterada y angustiada al
recordar tanto dolor) Si no fuese porque tenía que vivir para Fresia, me
hubiese muerto… (Le dije y él me negó) Es así… (Negó)
M: No es así, porque sus una mujer increíble. (Asentí)
J: Demasiado mujer para vos. (Extendí la mano y lo miré
con furia) Andate de la habitación, y ahora que llegaste quedate, no vaya a ser
que mi esposo piense que viniste a seducirme nuevamente porque…
Sus manos me tomaron con fuerza, su piel rozó mi mano y
pronto recorría mi mejilla. Suspiré y me alejé, forcejeamos cuando ganó contra
mí y estuve a milímetros de su cara.
M: Entonces vamos a ver si es como decís… (Respirábamos
con dificultad)
CONTINUARÁ...
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