miércoles, 25 de septiembre de 2013

Capitulo 1° (Así comenzó todo)

Era una nueva mañana de sol, y yo despertaba para ver por mi ventana como brillaba ese sol y sonreír. Era lunes, lunes el primer lunes de marzo se acercaba el otoño en la ciudad y yo emocionada porque hoy vería un nuevo capítulo de esa historia que tanto amo. En el capítulo de hoy, Victoria, se completaría ese beso que le encajó ella en el auto el viernes pasado. Estoy muy emocionada, solo que no muy convencida de quedarme en casa sola, ya que mis papás se van con mi hermanita a una aburridísima fiesta por el trabajo de mi papá y yo les pedí por favor quedarme en casa. Como tengo mis catorce años, ellos me dejaron quedarme sola en casa…
Después de haber visto esta novela tanto tiempo, llegué a tomar un gran amor hacia la actriz principal, Victoria que es encarnada por esa mujer increíble llamada Carina Zampini, una genia mi Ídola, por así llamarla… Encima imaginate, ese hermoso hombre que lleva a su lado que nos vuelve locas a más de una… Son una pareja increíble juntos!
Estaba preparándome para ir a la escuela y antes de salir mi madre me da sus indicaciones ya que cuando yo vuelva del cole, ella ya no estaría en casa)
C: Bueno ya sabés si amor? Llegas y cerrás la casa con llave, no le abrís a nadie, no cuentes a nadie que estás sola en casa y por favor ojito con lo que hacés si?
J: Si, si mami, quedate tranquilita vos…                    
C: Enserio te hablo Jazmín no me hagas esas miradas que te conozco ehh… (Haciéndome cosquillas)
J: Jajaja basta ma… (Me abrazaba)
C: Te amo hija, cuidate mucho, mas tardar  una, una y media estaríamos acá, no Matías?
M: Sii Hija!
C: Escuchás? (Yo le asentía) Enserio estás segura que no queres venir eh?
J: Si, si ma, estoy más que segura…
C: Bueno, te amo mi nenita… Cuidate mucho y ojito ehh, mucho ojito’ (Me hacía como Emilio)
J: Jajaja no me hagas como Emilio jaja
C: Si te hago como Emilio jaja (Besándome) Te amo
J: Yo tambien… Mucho! (Beso) Chau! (Acercándome a la puerta)
C: Chau, no queres que te lleve papá?
J: Es acá a cinco cuadras no exageres ma jaja
C: Bueno che, decía nada más! Jaja
(Nos reímos y salí de mi casa así, si mucho saludo ni a mi padre, ni a mi pequeña hermana y apenas a mi madre… Sin saber que era la última vez que los iba a ver juntos.
Por la tarde, llegué a casa y estaba mi día nubladísimo, se estaba preparando para llover, yo emocionadísima porque hoy seguía ese besazo Marcoriano que me volvía loca que esperaba con ansias. 22:40 de la noche, faltaban cinco tal vez diez minutos para que comenzara la novela y yo estaba preparadísima con mis golosinas y mi notebook en la cama mirando la tele esperando mientras charlaba con las Zampis sobre ese beso que hoy seguiría y sacando conclusiones de si  ella se animaría a sacarle la camisa o si solo sería un formal beso a lo Victoria, ya veríamos.
El capítulo llegó y muy atentamente lo miré muy emocionada mientras que el capítulo iba por la mitad, la lluvia comenzó a caer fuertísima y yo muy emocionada seguía viéndolo sola en mi habitación mientras hablábamos con las chicas. Al finalizar ese capítulo, me predispuse a acostarme a dormir porque al otro día tenía que ir al colegio en la mañana a una materia contraturno. Un rato después un fuerte treno hizo que me levante y sin mirar la hora fui al baño, al volver a mi habitación, miré mi reloj y eran las dos y cuarto, me dirigí a la habitación de mamá y ellos aún no habían llegado. Muy extrañada me volví a mi habitación y me recosté algo preocupada ya que la tormenta caía sin parar bien fuerte y yo le tenía terror a la lluvia. Media hora quedé dormida y luego el teléfono de la casa me descolocó de mi sueño)

J: Hola? (Atendía) Si, si aquí viven… Si, es mi mamá que pasa, quien habla? (Dije muy dormida. Ya en ese momento que escuché la noticia del otro lado esa persona implantó un fuerte dolor en mi pecho que siguió con un nudo en la garganta y mis ojos ya empapados. Y justo cuando me explicaba, el timbre de mi casa sonó, era mi abuelo Lucho. Yo corté a la persona del teléfono y abrí la puerta, él me miro y solo me abrazó para decirme)
L: Lo siento mucho… (Me contuve en él abrazándolo y solo me respondió como nunca. Yo me descargué gritando en llantos y luego de unos tres minutos me separé de él para mirarlo a los ojos y decirle)
J: Quiero verlos!
L: No, no pod…
J: Que los quiero ver! (Dije saliendo así como estaba)
L: Vení acá, nena! (Dijo yendo tras de mí)
J: Llevame a verlos! No puede ser, no puede ser cierto! Tengo que verlos, llevame! (Decía destrozada)
L: Bueno, hija vení vamos que llamamos un remís y vamos…
(Me tomó de una mano y solo me introdujo en mi casa para que me cambiara. Yo hice eso en silencio y salimos para cruzarnos, ya que ellos vivían en frente de mi casa. Al llegar, mi abuela me abrazó y no pude evitar quebrarme, luego se acercó mi tía y mi tío, el mismo tenía auto, asique, se ofreció a llevarme, con cuidado por supuesto. Llegamos al hospital y un oficial de policía con su peor cara me miró a mí preguntándonos)

CONTINUARÁ...

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