miércoles, 15 de enero de 2014

CAP. 40 (Dolorosos Momentos P. 2)

La suavidad de la brisa frente al mar me hacía sentir como besos, sentía que presionaba en sectores de mi rostro mientras la frescura me tomaba por cada poro, era increíble lo que la naturaleza podía hacer.
Cuando la voz de Manuel comenzó a ingresar por mis oídos, me hizo despertar de mi sueño frente al mar, no eran besos de brisa, eran besos de Manuel quien me terminó por despertar con un suave beso en el cuello.
M: ¡Arriba Dormilona! Tenemos que prepararle el desayuno a mamá.
J: Mi amor. (Pico) Buen día…
M: Buen día hermosa. Espero algún día despertarme un día y decirte feliz día, cuando tengas un hijo mío.
Me sonreí, mientras nos fundía en uno de esos besos que solo él sabe darme.
M: Vamos arriba dale. Levantate rápido yo ya vengo, voy a comprar las medialunas que le gustan a mamá si?
J: Anda, Anda tranquilo.
M: Estas pálida mi amor…
J: No, estoy bien… (Cuando me estilizaba para sentarme, mis muecas hicieron notar que aún mi estómago seguía doliendo) jhh…
M: ¿Todavía te duele mi amor? Eso no es normal Jaz mi amor…
J: No empieces y no te metas. Anda a comprar que ya son las siete y media y sabes que mamá a mas tardar ocho y media esta despierta ¬¬
M: Encima que… ¿Sabes que? Mejor me voy si…
Manuel finalmente se volvió a ir, enojado. Es que me sacaba que sea así. Pero me estaba cuidando, no sé porque lo trataba así, él solo se preocupa por mí. Y cuando me quise dar cuenta, mis lágrimas empapaban el lugar, ¿tan mal estaba?
Me traté de despejar el dolor una vez más. Me levanté de la cama y me dirigí al baño. Me higienicé, me vestí y bajé para la cocina a comenzar con la tarea. No me sentía muy bien, pero podía hacer eso.
Más tarde, Manu llegó con las medialunas y con ellas y la bandeja dejó una bolsa a mi lado diciendo.
M: Traje esa billetera que vimos, vos me dijiste que le encantaría y bueno, como la de ella está hecha mierda, capas…
Lo vi como hablaba, tan hermoso, tan preocupado, tan enojado, tan… Tan mío. No pude retenerme y lo acorralé contra la heladera mientras le reclamaba su boca. No pudo detenerse a pensar, ya que era tarde, mis encantos juegan fuerte en él, como los suyos lo hacen en mí. Y estabamos allí perdidos, cuando le decía.
J: Sos tan atento, tan hermoso, tan único, tan mío…
M: Solo tuyo…
Seguíamos en el beso, pero cuando ya se apoderaba hasta de la consciencia, nuestra burbuja se rompió en una tos.
S: Am… (Arreglando la voz) Buen día…
Nos separamos instantáneamente y muy avergonzados ambos nos disculpamos.
*Narra Manuel*
M & J: Perdón Sebas…
S: No, tranquis, pero mamá reclama desayuno y veo que está hecho am… ¿Qué es lo que tienen?
J: Mmm, si, si… Am, tengo Café con leche, un yogurt, medialunas recién hechas que trajo Manu. Y un jugo de naranja que recién exprimí  m.m
M: Y le compré una billetera que a Jaz le gustó la otra vez, y bueno eso…
S: Bien, muy bien Chicos.
J: ¿Y vos Sebas? ¿Qué le vas a regalar a mamá además de una noche de pasión?
M: Jajajajaja ¡Eso! ¿Haber como superás nuestra billetera? Jaja Hay amor ya no digas esas cosas que me las imagino xD (Le murmuré)
S: Le propongo matrimonio.
(Ambos dos lo miramos y abrimos los ojos de par en par, si que nos re cago el Seba)
J: ¡Mierda que nos cagaste!
M: Jaja si, que bien…
J: AHHH! Te felicito Sebis, ¿Te voy a poder decir papi ahora?
S: ¿Y que estas esperando princesa?
J: Ahh!! Besito, besito… (Y le doy un beso en la mejilla) No lo puedo creer soy Estevanez ah :B
S: Jajajaja Bueno, pero si vas a ser mi hija vas a tener que acatar mis reglas y la primera es que, quiero que seas monja…
J & M: QUE? O.o
Ambos lo miramos sin entender. ¿Qué mierda le pasa a este boldo?
M: Jaja es broma mirale la cara, si yo no lo conozco…
S: Jajajajajaja Sus caras son geniales…
J: Hay tonto me asustaste…
S: EHII jaja ¿como tonto? No me faltes el respeto… jaja
J: Vamos denle que se hace más tarde… ¬¬
Nos reíamos con Sebas mientras subíamos a saludar a la Reina Madre en su día. Llegamos y estaba con los lentes metida en la cama leyendo el nuevo libreto.
M & J: Buen día…
C: Hay que hermosos que son… (Decía sonriente mientras sacaba sus lentes y corría el libreto a un lado) Gracias mi amores.
J: Feliz Día mami… (Dijo ella con su hermosa y amplia sonrisa, dando paso a que los pocitos de sus mejillas se hundan haciéndose notar, ella tan hermosa mi novia con su adorada madre quien tambien es la mía)
C: Gracias mi amor, mi princesa…
M: Tomá mami, te compramos con Jaz. Espero que te guste, ella lo eligió…
C: Hay pero no hacía falta… (Sacando de la bolsa) Hay que linda, ya era hora de cambiarla.. Gracias mis amores. (Dándome un beso fuerte en a mejilla)
M: Jazmín lo eligió.. (Dije cerrando un ojo y tratando de que no me baboseara)
J: Pero vos lo compraste.
C: Son hermosos, gracias, gracias. (Dijo tomando la bandeja) Esto lo hiciste vos mi princesa siempre tan ordenadita como la mami… (Dijo tomando a Jazmín por las mejillas y por querer zafarse tambien la besuqueó igual que a mí. Jaja) Mami, plis ya basta…
C: Jaja ambos se merecen de mis besos hoy…
M: Vos mereces los nuestros. ¡¡A ella!!
Los tres la tomamos por la cara a darle de besos, mientras Sebas hace párate.
S: Bueno, mi amor, esperé lo suficiente para pensar muy bien en un buen regalo. Y como sos tan difícil ya que nada te gusta. Y como llevas mi hijo dentro. Creo… (Dijo sacando una cajita azul del bolsillo) que es hora de que te proponga una vida juntos.
Mamá tapó su boca con la mano muy sorprendida por Sebas, y sí, nadie se lo esperaba, y sus lágrimas no faltaron.
C: Hay mi amor…
S: Eh Cari… ¿Qué me decís? ¿Te casarías conmigo?
C: ¿Pero que preguntas? ¡Por supuesto que me caso con vos! Si te amo…
S: Yo tambien te amo mi amor.
Yo tomé a Jaz por la cintura mientras veíamos como Sebas metía el anillo en su dedo anular y la besaba con mucho amor. Supongo que están muy enamorados, jamás la vi así como cuando se reencontró con él hace dos años. Asique de seguro van a ser muy felices.
Mi Jazmín me sonreía con esos ojitos verdes llenitos de emoción, ¿Qué te pasa mi amor? ¿Porque estas tan debilitada? Mis manos antes la rodeaban y lo era tan pequeña, ahora la veo más delgada. Tengo tanto miedo de que tengas algo… Ella me miró sin entender porqué la miraba tan compenetrado y mamá agradeció.
C: Gracias, gracias por todo esto mis amores gracias…
M: Es lo que te merecés ma…
S: Y muchísimo más…
J: ¡Sos la mejor mamá del mundo!
Terminó ella con su enorme y hermosa sonrisa. Todos nos unimos en un gran abrazo y mama finalizó.
C: Bueno, vamos a desayunar todos juntos y abajo porque saben que no me gusta comer en la cama y menos en la habitación…
M: Pero ma, hoy es tu día…
J: Dale.
C: No, no por eso mismo vamos a hacer lo que quiero y eso quiero. Que desayunemos juntos como una familia.
S: Ya escucharon a la sargen.., digo a su madre. Vamos todos abajo.
Nos reímos.
C: Sebas ¬¬
S: Es un chistecito (Pico) Te amo mi amor.
C: (Sonriente) Tambien te amo.
Cuando terminábamos de desayunar, Jazmín se levantó de la mesa desesperadamente y escuché como la puerta del baño de debajo de las escaleras era azotada con fuerza.
M: ¡Mi amor!
Me levanté desesperadamente y escuchaba como sus alimentos se iban por el inodoro mientras la escuchaba devolver. Forzaba la puerta pero ella había cerrado.
M: ¡Mierda Jazmín!
C: ¡Mi amor, hija abrí! (Decía preocupada)
J: ¡DEJENMÉ!
Su respiración se escuchaba fuerte y forzaba mientras perdía todos sus alimentos de una semana. Lloraba mientras seguía tras la puerta sin querer abrir Mi amor estaba sufriendo y yo parado tras la puerta sin poder nada.
C: Hija abrí dejanos ayudarte…
J: ¡QUE ME DEJEN EN PAZ!
Gritaba mientras lloraba con fuerza.
S: ¡Mierda mi amor, abrí! ¿Escuchas? ¡Soy tu padre!
Mamá lo vio con los ojos enormes y ella ya no volvió a hacer ruidos. Un silencio tomó la habitación y yo cada vez desesperaba más, ella no daba señales de vida.
M: ¡MI AMOR ABRIME! ¿ESTAS BIEN JAZMIN? ¿ME ESCUCHAS? ¡DECIME QUE ESTAS BIEN! ¡¡¡JAMIIIIN!!! Pegaba con fuerza a la puerta y ella no decía nada, ni siquiera un sollozo, nada… silencio. Sin decir más Sebas me corrió y le dio con el hombro a la puerta para abrirla.
La puerta se abrió y reveló a ella y su pequeño cuerpo tendido sobre la alfombra mientras mamá lloraba y corría a ella mientras yo me quedaba mirando todo sin entender.
Quería reaccionar, agarrarla y llevármela lejos para despertarla y sanarle toda la mierda que debía tener por dentro, pero no podía moverme, solo escuchaba el llanto de mamá llamándola para que reaccione y a Sebas saliendo tras mío con el celular en mano y la veía sin reaccionar.
C: ¡¡¡MANUEEEEL!!!
M: Mi amor…

Susurré como pude. Finalmente cuando me di cuenta había corrido ante ella para tomarla en mis brazos saliendo de ese asqueroso baño y besando su frente la dejaba sobre el sillón y lloraba su silencio. Yo sabía que estaba mal y no dije nada. Soy un idiota.


CONTINUARÁ...

martes, 14 de enero de 2014

Capitulo 39° (Dolorosos Momentos)

*Narra Jazmín*
(Estaba por subir, pero mamá me frenó)
C: ¿Te sentís bien hija?
J: Si…
C: ¡No me mientas!
J: Me duele un poquitín el estómago, es todo…
C: Ah… (Dijo algo preocupada) ¿Hace mucho?
J: No llevo la cuenta…
(Se me acercó a ella y me besó en la frente para decir)
C: Te amo mi amor.
J: Yo tambien te amo mami.
(¿Que mierdas pasa conmigo? ¿Cómo sigo ocultándole a mi familia este dolor en el estómago? Realmente no es grave para mi, siento que es solo una tontería y que podría estar exagerando, pero no es así, es un dolor fuerte que a veces me duele agudamente y me hace poner muy mal.
Bajé tres kilos de lo normal durante pocas semanas y sigo comiendo exactamente la misma cantidad de siempre. No lo entiendo. Siento que debería alarmar a todos que no me siento tan bien como digo y que es un momento muy horrible el que vivo con cada puntada. Asique mejor, decidí que si llegan a pasar dos días más y el dolor no cesa, tendré que decirle a mi mamá. No quiero preocuparla, pero esto se está tornando raro.
Llegamos a casa y bajamos todos juntos. Sebas y mamá se pusieron a discutir sobre que comerían en la cena ya que ella quería que él cocinara, pero el insistía en comprar comida hecha. Que más da, no es nada nuevo.
Manu me tomó la mano y me empujó de un brazo hasta mi habitación. Me tomó por sorpresa ya que él jamás me había hecho algo así, estaba enojado conmigo.
M: ¿Que mierda tenés?
J: Para Manu, no te pongas así que me pones mal… ¿Qué te pasa?
Me acerqué a él y tomé su mentón entre mis dedos. Él cerró los ojos y luego los abrió para mirarme nuevamente. Su rostro era de preocupación, estaba preocupado, por mi…
M: Mi amor, no me distraigas, ¿que te pasa Jaz? quiero saber que es todo esto mi amor…
J: No es nada, es solo que… Me duele un poco el estómago es todo. Nada fuera de lo normal.
M: Pero hace días que venís diciendo eso amor, y no es normal un dolor tan largo de tiempo.
J: Ok, ok ahora vos no me vas a creer? Bien entonces te vas por donde viniste y me dejás de joder ok?
M: ¿Pero que mierda te pasa? Jazmín, solo quiero saber que es lo que te pasa… Eso es todo.
J: Pero es que NADA es lo que pasa ¿no entendés?
M: Bueno, si no me vas a decir la verdad entonces me voy a la mierda y fin!
Muy enojado se retiró por la puerta y no me quedó más que dejarlo ir, no tiene que saber del agudo dolor en mis estómago hasta saber si es algo realmente por lo que preocuparse o simplemente una tontería sin sentido.
Me acurruqué encima de mi cama y solo sentí como se forzaba uno de los órganos más importantes de mi cuerpo por mis adentros y se me comprimía haciéndome sentir un agudo dolor. Lloré hasta que me cansé de tanto llorar. Me incorporé en la cama y luego solo traté de acomodarme para descansar.
Más tarde, mamá llegó hasta mi habitación, supongo que una hora y media más tarde. Su suave mano pasaba por mi frente y acariciaba mi pelo mientras yo pestañaba varias veces para finalmente despertar y verla.
J: Mami…
C: Hola cosita, ¿vamos a comer?
J: No, no mami no quiero comer hoy…
C: ¡Tch! ¿Como no vas a comer? (Chasqueó sus dientes mientras me observaba, notando) Estuviste llorando…
J: No, n…
C: ¡SI! ¿Como que no? Si… ¿A dónde esta Manuel? Lo voy a buscar porque seguro que él te…
Tomé su codo entre mis manos y le negué diciendo.
J: No, no mami no vayas a buscar a nadie, él no es culpable de nada.
C: No te creo…
J: Creeme, por favor. Solo andá, cenen y dormimos ¿ok? Mañana es un día especial…
Sonriente tomé su mano, mientras la besaba.
C: Emmm… Buenos está bien, pero si mañana no comés, vamos a tener que ir al médico. ¿Me escuchaste no?
J: Si, si, si… Te lo prometo.
C: Si protestar y sin chillar ¿ok?
J: Sin protestar, ok…
C: Bien. Bueno, hasta mañana mi amor.

Asomó su boca a mi frente y me dio un beso cálido y suave como pluma, para luego apagar la luz y cerrar la puerta en su espalda. Yo me desarmé en llanto de solo pensar que le estaba mintiendo, me duele y mucho, pero no quiero preocuparla, no en su día especial. Asique, tratando de poner un poco serenidad, me concentré en que el dolor era inexistente o tratando de pensar en mi cabeza quien tambien dolía y solo me relajé para volver a dormir.


CONTINUARÁ...